Suheyn Cipriani ha expresado su orgullo por los logros de César Vega, el padre de su hija, quien ha superado sus problemas con el alcohol. En el popular podcast ‘Que Bochinche’, la modelo reconoció la transformación positiva que ha experimentado Vega y cómo esto ha impactado favorablemente en su rol como padre. A pesar de las dificultades que enfrentó por el alcoholismo, Cipriani enfatizó que nunca se ha arrepentido de su relación con el salsero, la cual le brindó el mayor regalo de su vida: su hija.
Cipriani señaló que la llegada de su hija tuvo un efecto catalizador en la vida de César Vega, ayudándolo a someterse a un proceso de rehabilitación. Ella afirmó con firmeza: «Creo que gracias a ella también hubo un cambio grande en la vida de su papá, ya que se rehabilitó del alcohol porque él tenía un problema fuerte de alcoholismo». La modelo no escatimó en halagos hacia el esfuerzo de Vega por recuperarse y ejercer de manera activa su paternidad.
Aunque Suheyn Cipriani reveló que ya no mantiene contacto directo con el salsero, tiene conocimiento de su recuperación. «Yo he vivido con él cuando era alcohólico, entonces sé que no cumplía con sus labores». Esta experiencia personal le otorgó la credibilidad necesaria para afirmar que César Vega ha dejado atrás sus viejos hábitos y se ha convertido en un padre presente para su hija.
La modelo incluso compartió detalles sobre cómo ella se ha asegurado de que Vega esté verdaderamente rehabilitado antes de permitirle interactuar con su hija. «La primera vez que yo me fui a Tailandia, ellos me hicieron un documento en el cual certificaba que él asistía a Alcohólicos Anónimos». Este tipo de precauciones habla de la responsabilidad y el cuidado que Cipriani tiene en la crianza de su hija, valorando su bienestar ante todo.
Suheyn concluyó enfatizando su compromiso hacia su hija y la importancia de contar con un padre rehabilitado. «Jamás le entregaría a mi hija si es que no supiera que él está rehabilitado». Su testimonio no solo resalta su amor y dedicación como madre, sino también la esperanza de que otros puedan superar sus adicciones, demostrando que la recuperación es posible y puede llevar a un camino de redención familiar.
















