La reciente 15a sesión del Consejo de Asociación entre el Reino de Marruecos y la Unión Europea, celebrada en Bruselas, ha marcado un hito significativo en la política europea hacia el Sáhara marroquí. Durante este encuentro, se adoptó, por primera vez, una posición común que reconoce la posibilidad de que «la verdadera autonomía puede representar una de las soluciones más aplicables» para resolver el conflicto que ha afectado a la región durante décadas. Este nuevo enfoque no solo indica un cambio en la postura de la Unión Europea, sino que también subraya el compromiso de los 27 Estados miembros de apoyar una solución basada en el respeto por la soberanía territorial de Marruecos.
La declaración conjunta firmada por Nasser Bourita, ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, y Kaya Kalas, Alto Representante para Asuntos Exteriores de la UE, es un claro reflejo de esta nueva posición. En ella, se hace hincapié en la importancia de que todas las partes participen en conversaciones sin condiciones previas, centrándose en el esquema de autonomía propuesto por el país norteafricano. Este paso estratégico es el resultado de un largo proceso diplomático que busca facilitar el diálogo y encontrar una solución política final para el Sáhara, que ha estado marcado por años de tensiones y desacuerdos.
Durante la conferencia, la Unión Europea también expresó su apoyo al compromiso de Marruecos de definir cómo se implementará la autonomía bajo su soberanía. La declaración no solo muestra plena confianza en el plan de autonomía marroquí, sino que también refuerza la idea de que la estabilidad regional es un interés compartido por ambas partes. Este aspecto es crucial, ya que una mayor cooperación entre Marruecos y la UE podría tener efectos positivos en #asuntos de seguridad y desarrollo en el norte de África.
El pedido de la Unión Europea al Consejo de Seguridad de la ONU para que todas las partes participen activamente en las negociaciones refleja un cambio en la dinámica internacional. Además, la admiración de la UE por la adopción de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, que apoya los esfuerzos de negociación del secretario general de la ONU, es un indicativo del creciente respaldo que Marruecos está recibiendo en el ámbito internacional. Este respaldo podría traducirse en una mayor legitimidad del plan de autonomía marroquí sobre el Sáhara.
En conclusión, la nueva postura de la Unión Europea sobre el Sáhara marroquí podría ser un paso decisivo hacia la resolución de este prolongado conflicto territorial. A medida que la UE continúa su cooperación con Marruecos, el enfoque en la autonomía bajo la soberanía marroquí podría fortalecer los lazos bilaterales y crear un entorno más favorable para el desarrollo económico y social en la región. Este avance resuena con la visión del rey Mohamed VI de promover la estabilidad y la prosperidad en el Sáhara marroquí, y podría abrir la puerta a nuevas oportunidades de colaboración entre Europa y Marruecos.
















