La situación en Arequipa ha generado polémica tras la decisión de ciertos colegios particulares de continuar con sus actividades programadas para el 14 de agosto, a pesar de la suspensión de clases dispuesta por la **Gerencia Regional de Educación** (GREA). Esta suspensión se debió a un paro de transportistas que ha afectado gravemente el transporte público en la ciudad. Los padres de familia no han tomado la noticia con agrado, ya que temen por la seguridad de sus hijos al tener que viajar en medio de bloqueos y la ausencia de transporte adecuado.
Uno de los colegios que ha desafiado la orden de la GREA es el **Nuestra Señora de la Merced**, que a través de un comunicado informó a los padres de familia que las festividades por el **486.° Aniversario de Arequipa** continuarían como estaba programado. Este colegio argumentó que muchas familias ya habían planificado su participación, sugiriendo que los estudiantes podrían llegar al colegio en vehículos particulares, lo que para algunos padres plantea un riesgo innecesario.
En una situación similar, el **Everardo Zapata Santillana** también optó por seguir con sus actividades, ofreciendo una cierta flexibilidad en los horarios de ingreso para aquellos que no pudieran conseguir transporte. En su comunicado, se justificó que las ausencias serían aceptadas sin problemas debido a las dificultades de movilidad. Sin embargo, esta medida no fue bien recibida por todos, ya que los padres continúan preocupados por la seguridad de sus hijos durante estos tiempos de manifestaciones.
La angustia de los padres creció aún más con la denuncia de la institución educativa **Santísimo Niño de María** en Miraflores. Los padres denunciaron que, a pesar de las indicaciones de la GREA, el director impartió la instrucción a los docentes de continuar con las labores escolares, priorizando así la celebración del aniversario de la ciudad sobre las preocupaciones de seguridad en momentos de protestas y bloqueos en las vías.
Esta controversia ha puesto de relieve la falta de comunicación y coordinación entre las instituciones educativas y las autoridades locales. Mientras la GREA busca proteger a los alumnos al suspender las clases, algunos colegios parecen priorizar la celebración por encima del bienestar de los estudiantes. Los padres, sumidos en la incertidumbre, esperan que se tomen decisiones más coherentes que garanticen la seguridad y el bienestar de sus hijos en medio de una situación tan delicada.
















