Roberto Sánchez, ex candidato de Juntos por el Perú, ha salido al paso de las acusaciones relacionadas con el supuesto uso de más de S/700 mil recaudados a través de la aplicación Yape. Según las declaraciones del propio Sánchez, este dinero no fue destinado a la campaña electoral, como algunos han afirmado, sino que se utilizó para cubrir costos asociados a 744 tasas vinculadas a recursos de nulidad y actas observadas tras la segunda vuelta presidencial. Estas aclaraciones buscan disipar las dudas que han surgido a raíz de la falta de claridad en la rendición de cuentas del partido ante la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
En su defensa, Sánchez señala que durante la rendición correspondiente, la tesorera de la agrupación, Luzmila Ayay, fue quien legitimó el uso de estos fondos ante la ONPE. Aseguró que «los recursos han sido entregados a la autoridad electoral y que ya se ha rendido cuentas». De acuerdo con el ex candidato, esta acción fue fundamental para demostrar que no hubo ningún tipo de irregularidad en el manejo de las donaciones ciudadanas, que, de acuerdo con informes previos, llegaron a un total de S/787.599.
Es importante destacar que la recaudación provino del apoyo ciudadano tras la segunda vuelta del 7 de junio. La propia Luzmila Ayay había confirmado que los recursos servían para hacer frente a los gastos pendientes ante la ONPE, algo que genera confusión dado que en informes anteriores, la campaña de Sánchez había reportado ingresos significativamente menores, de apenas S/194,030.27. Estos números han suscitado críticas y dudas sobre la transparencia del manejo financiero durante la campaña, lo cual ha llevado a la agrupación a reiterar la legalidad de sus operaciones.
Con respecto a la naturaleza de los fondos, Sánchez aclara que no se puede considerar los S/700 mil como financiamiento privado para su campaña, pues su argumentación gira en torno a que estos fondos fueron recaudados después de la contienda electoral y no durante la misma. «El financiamiento privado es el aporte que hace a veces a un candidato y eso no es fondo público», indicó, buscando diferenciar entre la captación de fondos para la campaña y los que se recaudaron posteriormente para cubrir gastos administrativos relacionados con nulidades.
Finalmente, el ex candidato de Juntos por el Perú subrayó que la rendición de cuentas presentada por la tesorera del partido ante la ONPE es sólida y que no existe ningún inconveniente respecto al destino de los fondos. La controversia parece reflejar un contexto de alta sensibilidad política, donde el manejo de las finanzas puede influir en la percepción pública y la reputación de los partidos políticos. Con estas declaraciones, Sánchez busca no solo proteger su imagen, sino también reafirmar la transparencia en la gestión financiera de su agrupación.
















