El candidato a la presidencia del Perú por Renovación Popular, Rafael López Aliaga, cerró su campaña electoral en la ciudad de Tacna con un fuerte mensaje que resonó entre sus seguidores. Durante un mitin realizado alrededor de la Plaza Zela, López Aliaga enfatizó su propuesta de reducir las carteras ministeriales de 18 a 6, medida que, según él, busca reducir el gasto público y combatir el despilfarro dentro del Estado. Su propuesta fue recibida con aplausos, mientras aseguraba que su objetivo es destinar el ahorro a esenciales como seguridad ciudadana y educación.
«El Estado está sobrepoblado de gente vaga», afirmó López Aliaga con una contundencia que dejó claro su rechazo hacia la burocracia existente. Denunció que muchos de los funcionarios de los ministerios reciben salarios sin cumplir con sus deberes, una situación que él califica de inaceptable. El candidato sostiene que esta reestructuración permitirá liberar recursos necesarios para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, asegurando que los fondos ahorrados irán dirigidos a mejorar el acceso al agua potable y garantizar al menos tres comidas al día en las escuelas.
En su discurso, López Aliaga destacó que, a diferencia de otros candidatos, ha elaborado un plan de gobierno serio y detallado, compuesto por 200 puntos específicos que explican cómo y de qué manera se implementarán sus propuestas. «Nadie más lo ha hecho», señaló, insinuando que sus contrincantes se limitan a expresar intenciones sin un marco claro de acción. Esto le confiere una ventaja según sus palabras, ya que está dispuesto a asegurar que sus planes son alcanzables y realistas, y que no se quedarán en meras promesas.
Durante su intervención, también criticó el enfoque cauteloso adoptado por otros candidatos, sugiriendo que se temen a expresar posiciones firmes por miedo a perder apoyo electoral. Según López Aliaga, esta falta de claridad es lo que confunde al electorado y lo lleva a perder la fe en sus líderes. En contraste, su estilo directo es presentado como un signo de liderazgo y compromiso, donde no teme a manifestar sus intenciones de forma clara.
Una de sus propuestas más llamativas menciona la incorporación de las madres de familia en la preparación de los alimentos en las escuelas, una idea que presentó como una forma de asegurar no solo la calidad de la comida, sino también la atención y el cariño que estas madres podrían aportar. Este esquema, según López Aliaga, fomentaría un sentido de comunidad y responsabilidad compartida en el ámbito educativo. Así, su mensaje se cierra con un llamado a la acción y una invitación a su electorado para unirse a su visión de un Estado más eficiente y comprometido con el bienestar de sus ciudadanos.















