El inminente lanzamiento de la misión Artemis II ha puesto de relieve la significativa contribución de Perú a la historia de la exploración espacial, especialmente en relación con la icónica misión Apolo 11 que marcó la llegada del hombre a la Luna en 1969. En ese entonces, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) desempeñó un papel vital como «aliado estratégico» de la NASA al instalar un sofisticado sistema de radar en el balneario de Ancón, lo que facilitó el seguimiento de la misión. Esta colaboración no solo consolidó a Perú como un socio importante en la exploración espacial, sino que también mostró cómo el país pudo contribuir a un evento que cambió la historia de la humanidad.
Hernando Tavera, jefe del IGP, destacó en un comunicado que el radar instalado en Ancón fue clave para el seguimiento del Apolo 11, lanzado el 16 de julio de 1969. Según Tavera, al revisar documentos históricos, se confirma que el alunizaje de este emblemático proyecto no fue solo un logro global, sino también un acontecimiento que tuvo un sello peruano. La estrategia de la NASA en ese momento al colaborar con el IGP demuestra la importancia de Perú en la geopolítica de la exploración espacial en el hemisferio sur.
El sistema de radar en Ancón permitió rastrear y triangular la posición del cohete Apolo 11, asegurando la correcta orientación de la trayectoria desde el hemisferio sur. Esta tecnología fue pionera en la época, y su implementación en el Perú reflejó la capacidad técnica y el compromiso del país en contribuir a la investigación espacial. La colaboración fue beneficiosa, ya que proporcionó una experiencia invaluable a los científicos peruanos, quienes recibieron capacitación directa de sus contrapartes de la NASA.
El impacto de esta participación histórica se extendió más allá de la misión Apolo 11. Tavera subrayó que la capacitación recibida por el equipo del IGP impulsó significativamente el desarrollo de la radioastronomía en Perú, fortaleciendo sus capacidades técnicas y abriendo nuevas oportunidades para la investigación científica. Esta relación simbiótica entre el IGP y la NASA sentó las bases para un legado duradero que continúa inspirando a las nuevas generaciones de científicos del país.
Con el lanzamiento de Artemis II, previsto para este miércoles a las 17:24 horas (hora peruana), el IGP invita a la población a seguir este avance espacial, que se retransmitirá en español para que la audiencia hispanohablante pueda vivir el evento más de cerca. La misión, que durará 10 días y rodeará la Luna, tiene como objetivo establecer una presencia humana en el satélite y usarlo como trampolín para futuras expediciones a Marte. Así, el legado de participación peruana en la exploración espacial sigue vivo, recordándonos la valiosa contribución del país en los grandes hitos de la ciencia.















