La Fuerza Aérea del Perú (FAP) emitió un contundente aviso sobre los riesgos presentes en el terreno destinado para la misa del papa León XIV en Chiclayo. En un oficio fechado el 20 de julio de 2026, la FAP manifestó su preocupación, señalando que el Parque Industrial de Eten, donde se llevará a cabo el evento, había funcionado previamente como un polígono de tiro aéreo y terrestre. Esta alerta resulta significativa dada la magnitud del evento religioso, programado para atraer a más de un millón de personas.
El informe de la FAP indica que el subsuelo del área podría contener pertrechos militares y municiones sin detonar, lo que representaría un peligro considerable tanto para los feligreses como para el personal involucrado en la organización de la misa. A pesar de estas advertencias, Jorge Pérez Flores, gobernador regional de Lambayeque, ha decidido mantener la ceremonia en el mismo lugar, descartando cambios en el escenario declarado. La autoridad regional ha subrayado la importancia del evento, esperando que más de un millón de feligreses asistan.
En respuesta a las preocupaciones de seguridad, se han implementado medidas estrictas en el área afectada. Las autoridades locales han ordenado el aislamiento de la zona mientras el Ejército del Perú continúa con exhaustivas evaluaciones del terreno. Se ha comenzado un rastreo integral por parte de las fuerzas armadas, que trabajan de manera continua para asegurar que no existan riesgos potenciales para los asistentes. El Gobierno Regional de Lambayeque ha puesto en marcha una coordinación efectiva con los organismos militares para llevar a cabo una inspección minuciosa del Parque Industrial de Eten.
Para reducir cualquier posible riesgo durante la misa papal, el Gobierno Regional ha restringido el acceso a las áreas de mayor peligro dentro del polígono de Eten, que anteriormente fue utilizado para ejercicios de tiro. En este contexto, se ha dispuesto un total de 2,000 hectáreas que permanecerán aisladas para evitar la entrada de la población a zonas en evaluación. Jorge Pérez Flores ha afirmado que el proceso de evaluación no solo debe continuar, sino que también el perímetro restringido no será utilizado por nadie, garantizando así la seguridad de todos los asistentes.
A pesar de las preocupaciones planteadas, las autoridades regionales han confirmado que la misa del papa León XIV no será suspendida. La gestión regional ha habilitado un área de 1,000 hectáreas para albergar el evento, con capacidad suficiente para un millón quinientos mil asistentes. Según el gobernador, el escenario de la misa se instalará fuera del perímetro restringido por las unidades militares, garantizando que el evento se realice con las debidas precauciones y cumpliendo con los estándares de seguridad exigidos para asegurar el bienestar de todos los participantes.
















