Un milagro médico ha ocurrido en el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins, donde un niño de tres años originario de Arequipa ha recuperado la simetría de su rostro gracias a una técnica innovadora. Este pequeño había estado luchando contra una malformación veno-linfática congénita, un tumor benigno que había deformado significativamente su cara, afectando su calidad de vida y su autoestima. Gracias al esfuerzo y la dedicación del equipo médico de EsSalud, se logró reducir el tamaño del tumor sin necesidad de realizar una cirugía abierta, mostrando así el potencial que la medicina moderna puede alcanzar en situaciones complejas.
La malformación veno-linfática congénita representa un desafío considerable en pediatría, ya que provoca un crecimiento descontrolado de los vasos sanguíneos y linfáticos desde el nacimiento. En el caso de este menor, el bulto en su rostro había crecido desmesuradamente, afectando no solo su apariencia, sino también su bienestar emocional. La intervención médica realizada en el Hospital Rebagliati fue crucial y se llevó a cabo por medio de una técnica conocida como escleroterapia guiada por ecografía, que permite tratar estas condiciones con un enfoque menos invasivo.
El equipo que llevó a cabo este procedimiento multidisciplinario estuvo compuesto por especialistas en diversas áreas, incluyendo cirugía cardiovascular pediátrica, dermatología, radiología, y resonancia magnética. La cirujana cardiovascular pediátrica, Cindy Vásquez Marzano, fue quien lideró el tratamiento, destacando la importancia de emplear tecnologías avanzadas para brindar atención especializada a los pacientes más vulnerables. Su trabajo, junto con el de otros profesionales, ha demostrado que es posible manejar tumores complejos sin el uso de bisturí, favoreciendo una recuperación más rápida y con menos complicaciones.
Rosa Torrico, la madre del pequeño, ha compartido su emotiva historia de lucha tras dos años de constantes viajes entre su hogar en Arequipa y la capital, Lima. En busca de soluciones para la enfermedad de su hijo, enfrentó muchas dificultades, pero su fe y determinación nunca flaquearon. _»Es complicado venir desde provincia y enfrentar una enfermedad que requiere especialistas que no siempre están disponibles cerca de casa. Y como mamá, uno hace todo por sus hijos»_, expresó con profunda emoción. Ella se siente aliviada de que finalmente su hijo reciba la atención que tanto necesita.
A pesar de los avances significativos en la reducción del tumor, la madre de este luchador enfatiza que aún queda un largo camino por recorrer. _»Mi hijo es un luchador y nosotros seguiremos acompañándolo en cada paso»_, añadió ella, mostrando su inquebrantable apoyo y amor hacia su hijo. Este caso no solo resalta la importancia de la medicina moderna, sino también el valor del apoyo familiar en el proceso de recuperación, dejando un mensaje de esperanza para otros que puedan estar enfrentando desafíos similares.
















