El expresidente Donald Trump instó el lunes a los legisladores de la Cámara de Representantes a poner fin al cierre parcial del gobierno que comenzó durante el fin de semana, en un momento crítico para el presidente de la Cámara, Mike Johnson. Mientras Johnson enfrenta márgenes muy ajustados, tanto demócratas progresistas como republicanos conservadores han expresado su resistencia a un proyecto de ley de financiamiento crucial. El cierre se activó cuando la Cámara no aprobó el financiamiento para varias agencias antes de que expirara la fecha límite, dejando a numerosos trabajadores en licencia y a otros trabajando sin remuneración.
La situación se complica por el hecho de que el Senado aprobó un paquete bipartidista, pero el proceso en la Cámara es más arduo. Johnson debe mover la legislación a través de un procedimiento normal que incluye una votación de reglas poco probable de contar con el apoyo de los demócratas. Este llamado a la acción enfatiza la precaria posición de Johnson, que regresa a la Cámara después de un receso, y la urgencia de resolver el cierre que afecta a miles de empleados gubernamentales.
Uno de los puntos más conflictivos en el financiamiento gubernamental es la agresiva política de inmigración de la administración Trump. El paquete aprobado por el Senado busca financiar cinco agencias federales, pero ha encontrado resistencia tanto de republicanos conservadores que ven el acuerdo como un acercamiento al partido demócrata, como de demócratas que se niegan a apoyar cualquier financiamiento que pueda beneficiar a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), incluso de forma temporal. La oposición demócrata ha aumentado tras incidentes recientes que implican a agentes de ICE en actos violentos.
Los demócratas progresistas han expresado oposición a brindar financiamiento a ICE, pidiendo cambios significativos en las prácticas de detención y deportación, así como una mayor rendición de cuentas. Propuestas como el uso obligatorio de cámaras corporales para agentes de ICE y la prohibición de máscaras durante operaciones han sido discutidas, al igual que exigencias más drásticas, como el desmantelamiento total de la agencia. Esta resistencia muestra el creciente clamor dentro del partido por una reforma profunda en el sistema de inmigración.
A medida que el tiempo avanza, las posibilidades de un acuerdo parecen desvanecerse. A pesar de que la administración Trump busca involucrar a Johnson en la presión para que obtenga apoyo de los legisladores conservadores y moderados, el margen del partido republicano es tan estrecho que cualquier deserción podría resultar fatal para la legislación. Johnson ha intentado minimizar las demandas de los demócratas, pero enfrentará un camino desafiante para lograr que se apruebe el financiamiento necesario, todo mientras la ventana para resolver el cierre se cierra rápidamente.
















