La electrificación del sector naval se ha convertido en un pilar fundamental en la estrategia de energías renovables de Iberdrola, especialmente en su enfoque hacia la eólica marina. Ignacio Galán, presidente ejecutivo de la compañía, destacó la importancia de apoyar la descarbonización de la flota naval que participará en la instalación y mantenimiento de los parques eólicos marinos. Durante una visita a las instalaciones de Astilleros Ría de Vigo, se evidenció el compromiso de Iberdrola no solo con la energía limpia, sino también con la sostenibilidad de las operaciones logísticas marítimas.
El buque eléctrico, conocido como eCSOV (Electric Commissioning Service Operation Vessel), encargado por la naviera británica Bibby Marine, representa un avance significativo en el sector. Con más de 24 MWh de almacenamiento en baterías, este barco establece un récord en su categoría, siendo el primero en su tipo con tal capacidad. Esta innovadora embarcación se diseñó para operar en alta mar, donde la eficiencia y la sostenibilidad son críticas para el montaje y mantenimiento de instalaciones offshore.
Iberdrola, que actualmente cuenta con 3.200 MW de capacidad eólica marina en funcionamiento en diferentes países, está invirtiendo intensamente en tecnología eléctrica y descarbonización. Su cartera incluye proyectos en el Reino Unido, Estados Unidos, Alemania y Francia, con una inversión total que supera los 13.000 millones de euros. Se prevé que otras iniciativas en fase de construcción, como East Anglia Two y Three, así como Windanker, sumen alrededor de 10.000 millones de euros adicionales a sus inversiones en energías renovables.
Galán también realizó un recorrido por el astillero, donde observó de cerca la integración de sistemas de propulsión eléctrica y módulos de baterías en las naves. En sus declaraciones, enfatizó que la electrificación del transporte marítimo es esencial para reducir los costos operativos asociados a la eólica marina, lo que a su vez puede contribuir a lograr mayores niveles de autonomía energética en las operaciones. Este enfoque no solo será beneficioso para Iberdrola, sino que también podría transformar la industria naval en su conjunto.
Finalmente, el encuentro en el astillero gallego no solo subrayó el compromiso de Iberdrola con la sostenibilidad, sino que también resaltó las capacidades competitivas de la industria naval en Galicia. La habilidad para diseñar y fabricar buques especializados con alta complejidad tecnológica asegura que la región se mantenga a la vanguardia de esta transición hacia energías limpias. Esto puede ser una gran oportunidad para fomentar la innovación y el desarrollo dentro del sector naval local mientras se avanza en la lucha contra el cambio climático.
















