Durante el segundo día del debate presidencial, el candidato Roberto Sánchez, representante del partido Juntos por el Perú, abordó una inquietante pregunta ciudadana sobre la protección de la diversidad cultural y las lenguas originarias, planteada por un ciudadano de la región Huancavelica. La consulta destacó que, a pesar de ser un país con una rica diversidad cultural, muchas comunidades sienten que sus tradiciones y lenguas no reciben el apoyo necesario. Sánchez enfatizó la importancia de escuchar y responder a las necesidades de estas comunidades que, a lo largo de la historia, han sido muchas veces excluidas del diálogo nacional.
En su intervención, Sánchez argumentó que Perú no ha logrado integrar adecuadamente a los pueblos originarios desde la creación de la República. Declaró: «Nosotros creemos que esta república de 200 años no ha sido capaz de incluir a los pueblos quechuas, aimaras, amazónicos». Esta afirmación refleja una crítica a la falta de un enfoque inclusivo en las políticas públicas que afectan a las culturas indígenas, sugiriendo que el país necesita una transformación profunda en su estructura política para realmente representar a todos sus ciudadanos.
Propuso la necesidad de una nueva Constitución que defina al Estado como plurinacional. Según él, esto brindaría una plataforma necesaria para una mayor representación y reconocimiento de las diferentes culturas que coexisten en el Perú. Al sostener que el nuevo marco legal debe reflejar la pluralidad del país, Sánchez busca atraer el apoyo de aquellos que han sentido la falta de reconocimiento y respeto por sus tradiciones y formas de vida.
Además, el candidato formuló la idea de establecer un Consejo Nacional de las comunidades campesinas y pueblos originarios, un espacio donde se garantice la participación activa de estos grupos en la toma de decisiones gubernamentales. «Que se constituya un Consejo Nacional para gobernar bajo un poder participativo», dijo Sánchez, destacando la importancia de evitar la discriminación y fortalecer la identidad cultural. Esta propuesta tiene el potencial de empoderar a las comunidades marginadas, asegurando que sus voces sean escuchadas en la esfera política.
Sánchez cerró su intervención con un poderoso mensaje de unidad y reivindicación cultural, diciendo: «Nunca más nadie te discrimine… como ocurrió con nuestro presidente Pedro Castillo Terrones». Sus palabras resonaron en el auditorio, alentando a una reflexión colectiva sobre la importancia de crear un país donde la diversidad cultural no solo sea reconocida, sino también celebrada y protegida. Con sus propuestas, el candidato busca no solo cambios legislativos, sino un cambio en la mentalidad nacional hacia un verdadero respeto por la diversidad que enriquece al Perú.
















