Energía Renovable en Marruecos: ¿La Verdadera Batería de Europa?

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Marruecos se ha posicionando como un actor clave en la transición energética, frecuentemente señalado como la «batería de Europa» por su capacidad renovable en expansión. Sin embargo, esta clasificación puede resultar limitada e imprecisa. El enfoque en proyectos emblemáticos, como plantas solares y parques eólicos, ha oscurecido la necesidad crítica de un sistema integrado que coordine la generación, el almacenamiento, la red de transporte y las regulaciones de mercado. La verdadera pregunta es cómo se articularán estos elementos para añadir valor real a la producción de energía renovable del país. Esto plantea un reto más complejo que el simple eslogan de ser ‘la batería’ del continente, sugiriendo que el éxito dependerá de una colaboración más profunda entre cada componente del sistema energético.

La creciente demanda eléctrica de Marruecos, que alcanzó casi 49 TWh en 2025, debe ser gestionada a través de un enfoque que no solo mide la capacidad de generación, sino que considera cuándo y dónde se produce la energía. En la actualidad, la capacidad instalada del país es notable, con más del 46% proveniente de fuentes renovables, alineándose con los objetivos de sostenibilidad de la ONU. No obstante, a medida que se incrementa el uso de energías limpias, se vuelve crucial analizar la infraestructura de transporte de energía. Si la red no puede absorber el nuevo potencial energético generado, se desperdician recursos y se limita el verdadero impacto de estos proyectos en la economía.

El desarrollo de la red de transporte de electricidad en Marruecos se plantea como una de las claves para el futuro energético del país. Con inversiones cercanas a 30.000 millones de dirhams hasta 2030, el programa busca fortalecer la infraestructura necesaria para conectar las plantas de generación con el resto del sistema. Un proyecto destacado es la creación de una capacidad de evacuación de 3 GW que refuerza la conexión entre el sur y el centro del país. Sin embargo, la Autoridad Nacional de Regulación de la Electricidad ha señalado que, a pesar de estos esfuerzos, la capacidad total de la red no será suficiente si no se concibe un plan que permita integrar y gestionar eficazmente la nueva generación renovable.

El almacenamiento de energía aparece como un factor clave que puede cambiar el juego en la gestión de la demanda y la oferta eléctrica en Marruecos. Con planes que incluyen un aumento notable en la capacidad de reserva, que contempla sistemas de baterías y estaciones de bombeo, el país parece reconocer la importancia de almacenar energía para su uso posterior. Sin embargo, los desafíos siguen siendo significativos. La implementación exitosa de estas soluciones de almacenamiento requiere no solo de financiación y plazos ajustados, sino también de un marco regulatorio claro que facilite la operación efectiva de estas infraestructuras.

La conexión geográfica de Marruecos con Europa también juega un papel crucial en su estrategia energética. Con un tercer enlace submarino en desarrollo y proyectos de interconexión adicionales con España y Portugal, el país está en buena posición para participar en el sistema energético europeo. Este potencial se evidenció cuando la interconexión con España contribuyó a restablecer el sistema eléctrico tras una crisis de suministro. Además, la reciente regulación sobre precios horarios por parte de la ANRE sugiere un intento de optimizar el uso de la energía renovable, aunque todavía queda un camino por recorrer para crear un mercado de flexibilidad auténtico. Así, el verdadero activo energético de Marruecos radica en su capacidad para gestionar y comercializar su producción de electricidad de una manera que maximice el valor añadido a la economía.