El senador Fernando Rospigliosi ha expresado su rechazo a la propuesta de la Municipalidad de Lima de crear una Guardia Metropolitana armada, advirtiendo que esta iniciativa podría desembocar en una «policía paralela» a la Policía Nacional del Perú (PNP). A través de su cuenta en X, el legislador calificó la propuesta como «ilegal e inconstitucional», sugiriendo que el esfuerzo por mejorar la seguridad en la capital puede llevar a un grave desbalance en el sistema de fuerzas del orden del país.
Rospigliosi argumentó que, dado que Perú es una república unitaria y no un Estado federal, cualquier intento de fragmentar los cuerpos de seguridad resultaría en una mayor descoordinación y confusión en la lucha contra el crimen. Este comentario surge en un contexto donde la necesidad de una respuesta clara y unificada a la inseguridad es crucial, lo que hace que la creación de nuevos organismos de seguridad sea aún más problemática.
El senador realizó una analogía con la situación en México, un país donde operan numerosas fuerzas de seguridad con diferentes grados de control y organización. Rospigliosi destacó que este modelo ha permitido la proliferación de problemas como el crimen organizado y el narcotráfico, sugiriendo que una estructura similar en Perú podría agravar la ya difícil situación de seguridad en el país.
En el marco de sus críticas, Rospigliosi hizo pública una serie de criterios y requisitos que deberían cumplir los integrantes de la propuesta Guardia Metropolitana. Estos criterios incluyen, entre otros, la finalización de la educación secundaria, experiencia laboral y antecedentes en seguridad privada armada, así como la formación en las Fuerzas Armadas o la Policía Nacional. Asimismo, subrayó la importancia de la capacitación en gestión de riesgos y manejo de crisis.
El debate generado por la propuesta de la Municipalidad de Lima plantea interrogantes sobre la efectividad y conveniencia de crear nuevas fuerzas de seguridad, en un contexto donde se necesita mayor cohesión y estrategia en la lucha contra la violencia y el crimen. El senador Rospigliosi continúa advirtiendo que el camino hacia una mejor seguridad no debe ser a través de la fragmentación, sino a través de la coordinación y fortalecimiento de las instituciones existentes.
















