Viviana Rivasplata ha decidido romper su silencio tras las recientes revelaciones de Gisela Valcárcel en su libro *El poder de ser tú*, donde la conductora hace alusión a su romance con el exfutbolista Roberto Martínez. Aunque Valcárcel no menciona directamente a Rivasplata, los comentarios sobre su historia amorosa han reabierto viejas heridas para la exreina de belleza. En un podcast titulado ‘Q’Bochinche’, Rivasplata expresó su incomodidad al ser nuevamente relacionada con un episodio que marcó su juventud y que, según ella, es mejor dejar en el pasado.
En su testimonio, Rivasplata no sólo abordó su propia experiencia, sino que también destacó que tanto ella como Gisela Valcárcel compartieron el mismo engaño por parte de Martínez. La exmodelo aclaró que, aunque ha pasado mucho tiempo desde aquellos eventos, el recuerdo de la decepción sigue siendo palpable. «Es desagradable para mí y para ella porque una sola persona, de alguna manera, jugó con ambas en diferentes tiempos», afirmó Rivasplata, reafirmando el dolor que el exfutbolista causó en sus vidas.
Sobre el desarrollo de los acontecimientos, Rivasplata desdeñó cualquier insinuación de que pudiera haber un ‘juego’ de su parte respecto a Martínez. Su mensaje fue claro: «Nunca aquí hubo un juego por mi parte; eso sí me molesta». La exreina de belleza ha logrado construir su vida tras esos episodios dolorosos, disfrutando de una relación estable de 17 años y enfocándose en su familia. Rivasplata mencionó también que ha tenido momentos de reconciliación con Valcárcel, incluso participando en su programa, dejando entrever que, a pesar de lo sucedido, hay un interés por dejar atrás el rencor.
Al hablar sobre su relación con Roberto Martínez, Rivasplata precisó que este ya había firmado su divorcio cuando comenzaron a salir. Sin embargo, no pudo evitar dejar entrever que las dudas sobre su lealtad podrían haberse presentado. «Ya quedará en la conciencia de cada uno», comentó, poniendo de manifiesto que las circunstancias de su relación fueron más complejas de lo que puede parecer. La claridad en su relato es importante para liberar la carga emocional que estas memorias generan.
Finalmente, Rivasplata mencionó que existen tres versiones de la historia: la de ella, la de Gisela Valcárcel y, por supuesto, la de Martínez, que sólo él conoce. Cada una con su validez y dolor, pero que en última instancia refleja cómo una misma persona puede afectar las vidas de distintas mujeres en diferentes épocas. «La gente vuelve a tocar un tema que no tiene fundamento y no es agradable para nadie», concluyó, sugiriendo que es hora de avanzar y dejar el pasado atrás.
















