El Hospital Honorio Delgado Espinoza, considerado el principal centro de salud en el sur de Perú, se encuentra en una grave crisis en su servicio de Urología. Durante casi 30 años, este establecimiento no ha tenido acceso a equipos propios para realizar procedimientos básicos fundamentales, como operaciones de próstata o la extracción de cálculos renales. Esta alarmante situación ha llevado a que los médicos del hospital se vean obligados a depender de equipos prestados, lo que pone en riesgo la salud y el bienestar de muchos pacientes que requieren atención inmediata y especializada.
Fernando Díaz, decano del Colegio Médico de Arequipa y especialista en Urología, ha denunciado la falta de equipamiento en el servicio que dirige. Según Díaz, el hospital había contado en el pasado con un láser, pero este ha quedado obsoleto con el tiempo y, como resultado, la institución carece de las herramientas necesarias para brindar una atención adecuada a los pacientes. _»Hemos pasado 30 años sin contar con equipos que son básicos en cualquier hospital moderno,”_ expresó el médico, subrayando la gravedad de la situación por la que atraviesan tanto el personal médico como los pacientes.
La necesidad urgente de equipos médicos adecuados ha llevado a los urólogos a recurrir constantemente a sus colegas y gestionar préstamos con empresas proveedoras de insumos. _»Es desgastante tener que pedir por favor a otros médicos que me presten su equipo para poder atender a mis pacientes,»_ afirmó Díaz. Esta realidad revela una normalización de la precariedad en el sistema de salud pública, donde los procedimientos que deberían ser parte de la rutina en un hospital se convierten en una lucha constante por acceso a recursos mínimos.
La crisis del Hospital Honorio Delgado no es un caso aislado. Díaz advirtió que las deficiencias se extienden a los centros de salud de primer nivel de atención en la región. _»El 100% de centros de salud presenta algún tipo de carencia en infraestructura, personal o condiciones para una atención adecuada,”_ indicó, lo que sugiere un problema sistémico que debe abordarse de manera urgente. La carencia de recursos y el abandono en la inversión en salud pública son temas que deben ser prioritarios en la agenda de los responsables políticos de Arequipa.
Ante este panorama, es fundamental que las autoridades tomen cartas en el asunto y garanticen un financiamiento adecuado para la adquisición de los equipos necesarios y la mejora de la infraestructura del Hospital Honorio Delgado y otros centros de salud en Arequipa. La salud de miles de pacientes que dependen de estos servicios está en juego, y la falta de atención adecuada en urología puede provocar complicaciones severas que podrían evitarse si se contara con los insumos y herramientas apropiados. La ciudadanía y los profesionales de la salud esperan una reacción inmediata por parte de los dirigentes para garantizar el bienestar de la población.
















