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Cámaras Corporales: Nuevas Medidas de Seguridad en Minneapolis

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Las cámaras corporales han comenzado a ser entregadas a los agentes federales en Minneapolis, y se prevé que se proporcionen a oficiales de todo Estados Unidos a medida que se disponga de fondos. Este anuncio fue realizado por la Administración Trump en un contexto de creciente presión por parte de los demócratas y con el apoyo de algunos republicanos. Esto se produce en el marco de críticas generalizadas hacia la represión de inmigración ejercida por la administración, especialmente tras los tiroteos de dos civiles por parte de agentes federales en Minneapolis en semanas recientes, lo que ha generado un clamor público por más transparencia y rendición de cuentas en el uso de la fuerza por parte de la policía federal.

Kristi Noem, la Secretaria de Seguridad Nacional, declaró que con efecto inmediato, se desplegarán cámaras corporales a cada oficial en Minneapolis. Esta expansión del programa de cámaras se contempla a nivel nacional a medida que se disponga de financiación. Noem indicó que había sostenido conversaciones con altos funcionarios de inmigración federal para coordinar este esfuerzo, reflejando la urgencia del tema y la atención que ha captado en el ámbito político, así como el aumento de la tensión en la ciudad, donde los tiroteos han suscitado preocupaciones sobre la conducta de las fuerzas del orden.

Los líderes demócratas consideran que la inclusión de cámaras corporales para los oficiales es una de sus condiciones para apoyar cualquier proyecto de ley de gastos relacionado con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Esta reivindicación forma parte de un esfuerzo más amplio por reformas significativas tras los recientes tiroteos, apoyada incluso por algunos legisladores republicanos. Este tipo de propuestas se enfrenta, sin embargo, a la resistencia de otros grupos dentro del Partido Republicano, que se muestran más reticentes frente a las reformas estructurales que suscitan preocupaciones sobre la regulación de las fuerzas del orden.

El presidente Trump, si bien manifestó su apoyo a las cámaras corporales, dejó claro que la decisión de desplegarlas en Minneapolis correspondía a Noem, indicando una ligera distancia entre sus directrices y las decisiones concretas tomadas a nivel local. El mandatario destacó que el uso de estas cámaras podría contribuir a mejorar la percepción pública sobre la transparencia en las acciones de los agentes, argumentando que permite evitar malentendidos y acusaciones infundadas sobre las acciones de los oficiales del orden.

La situación se ha vuelto crítica en el Capitolio, ya que la duramente criticada represión de inmigración ha llevado a un cierre parcial del gobierno debido al desacuerdo sobre el financiamiento del DHS. Los demócratas han demandado no solo la implementación de cámaras corporales, sino también otras reformas fundamentales, como limitaciones en el uso de mascarillas por parte de agentes y un protocolo más estricto para las órdenes de allanamiento. Estas exigencias han sido desestimadas por algunos republicanos, lo que agrava la ya tensa relación entre ambos partidos y pone en riesgo el progreso legislativo en un contexto de creciente protesta social.