Más de 1,000 personas han sido arrestadas en una ofensiva global contra el tráfico de personas que involucra a 59 países, gracias a la coordinación de la Organización Internacional de Policía Criminal, Interpol. La Operación Cadena Global se llevó a cabo del 8 al 12 de junio y se focalizó en el tráfico para explotación sexual, trabajo forzado y otros delitos relacionados, así como el fenómeno creciente de la mendicidad coercitiva. Las operaciones permitieron desmantelar diversas redes delictivas, una de ellas involucrando la explotación de víctimas en estafas en línea en Camboya y otra que reclutaba a niñas mediante redes sociales para la prostitución en Europa, revelaron fuentes oficiales .
Durante esta vasta operación, se identificaron 2,070 vícitmas o potenciales víctimas, la mayoría de las cuales eran mujeres. Se realizaron 334 arrestos por tráfico de personas y 690 por delitos asociados, lo que subraya la magnitud de la problemática. La colaboración entre Interpol, Europol y Frontex, la agencia europea de fronteras, ha sido fundamental para revelar las rutas y los métodos de tráfico adaptándose continuamente a los cambios del entorno global y las tácticas de los delincuentes, en un contexto donde el tráfico de personas sigue siendo un negocio extremadamente lucrativo para las organizaciones criminales.
Un hallazgo alarmante durante la operación fue la identificación de una nueva tendencia: la explotación de víctimas latinoamericanas para trabajo forzado en Europa. Aproximadamente un 10% de las víctimas identificadas eran menores de edad provenientes de las Américas, quienes fueron sometidas a condiciones de explotación sexual. En respuesta a esta realidad, las autoridades colombianas lanzaron una campaña preventiva en aeropuertos, con el fin de alertar a los viajeros sobre los riesgos asociados a ofertas de trabajo fraudulentas en el extranjero, con la intención de reducir las oportunidades para los traficantes.
En Brasil, la Policía Federal hizo un descubrimiento significativo al identificar a 406 víctimas, 83 de ellas brasileñas y 323 extranjeras, vinculadas a una red transnacional que traficaba personas hacia Camboya. Estas víctimas eran forzadas a participar en esquemas de estafa en línea. Además, en Argentina, las autoridades llevaron a cabo intervenciones exitosas rescatando a niños bolivianos obligados a trabajar en condiciones de explotación. En Bélgica, un operativo reciente resultó en la captura de 17 sospechosos tras desmantelar una red que mantenía cautivas a víctimas reclutadas a través de plataformas digitales y las forzaba a la prostitución en territorios europeos.
El secretario general de Interpol, Valdecy Urquiza, subrayó que el tráfico de personas sigue siendo uno de los delitos organizados más rentables y extendidos, generando miles de millones de dólares en ingresos ilegales anualmente. Urquiza destacó el daño duradero que este crimen causa a las víctimas y enfatizó la importancia de la cooperación internacional para combatir estas redes criminales. Los resultados arrojados por la Operación Cadena Global refrendan la necesidad urgente de acciones coordinadas entre naciones, mostrando de qué manera se pueden interrumpir las operaciones de tráfico y proporcionar aislamiento a quienes se dedican a estos delitos atroces.
















