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Restitución de restos óseos: la conmovedora ceremonia en Huánuco

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La Fiscalía Penal Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos e Interculturalidad de Pasco y Huánuco se prepara para llevar a cabo la restitución de los restos óseos de Bartolomé Bezares Nieto y Liborio Alva Rojas, víctimas del violento periodo de terrorismo que asolara el Perú entre 1980 y 2000. Esta emotiva ceremonia está programada para el jueves 25 de junio a las 9:00 a. m., en la Iglesia Catedral de Huánuco. La restitución no solo simboliza un acto de justicia, sino también un reconocimiento del sufrimiento sufrido por las familias de las víctimas durante el conflicto interno.

Los datos recabados durante las investigaciones revelan la trágica historia de Bartolomé Bezares Nieto, quien fue asesinado el 29 de abril de 1984. Se sabe que Bezares fue objeto de interrogatorios y torturas antes de que su cuerpo fuera arrojado al río Pucayacu. Residía en Montaña Verde y había salido aquella mañana en busca de agua y para lavar su ropa. Su familia encontró sus restos al día siguiente, los cuales fueron rescatados y enterrados en la chacra de un pariente, envueltos en calamina, lo que evidencia la barbarie del contexto en que se dio su muerte.

Por su parte, Liborio Alva Rojas se convirtió en una de las muchas personas desaparecidas durante el conflicto. Las investigaciones sugieren que fue capturado por una patrulla de las fuerzas del orden en marzo de 1992, mientras trabajaba en su terreno agrícola en Pueblo Nuevo, distrito de José Crespo y Castillo, provincia de Leoncio Prado. La desaparición forzada de Alva Rojas es un claro ejemplo de las graves vulneraciones a los derechos humanos que ocurrieron durante esta época de violencia.

La entrega oficial de los restos a sus familiares directos marcará el inicio de un cortejo fúnebre hacia el cementerio Jardines de la Esperanza, donde ambos recibirán una cristiana sepultura. Este acto es una colaboración entre el Ministerio Público, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, y el Instituto de Medicina Legal, quienes firman su compromiso en devolver la identidad a las víctimas y proporcionar un mínimo de reparación a sus familias. La ceremonia también es una oportunidad para reflexionar sobre las lecciones que debe dejar este oscuro capítulo de la historia.

Este evento no solo es significativo para las familias de Bezares Nieto y Alva Rojas, sino que también representa un reconocimiento colectivo del daño infligido a muchas vidas durante el conflicto armado interno. Es esencial que se continúe con la búsqueda de justicia y verdad para asegurar que tales atrocidades no se repitan en el futuro. La restitución de restos es un paso hacia la sanación y la memoria, y un recordatorio de la necesidad de proteger los derechos humanos en todo momento.