El Papa León XIV hizo un llamado este domingo a los obispos franceses durante una reunión en Lourdes, instándolos a «perseverar» en sus esfuerzos de prevención y reparación de los abusos sexuales a menores que han afectado a la Iglesia. Esta declaración se realizó justo antes de que el pontífice, de origen estadounidense y peruano, se reuniera con siete víctimas de agresiones sexuales como parte de su viaje apostólico por Francia. El Papa subrayó la importancia de seguir adelante con determinación en la lucha contra este «doloroso flagelo» que ha manchado la reputación de la institución católica en el país.
En su intervención ante la Conferencia Episcopal Francesa, León XIV reconoció el arduo trabajo realizado por los obispos en los últimos años para enfrentar los abusos sexuales. «Es necesario perseverar en el camino emprendido, manteniendo la máxima vigilancia», enfatizó el Papa, quien expresaba la intención de reforzar el compromiso de la Iglesia en estos temas cruciales. Acompañando sus palabras, realizó una oración ante la escultura «El niño que llora», un símbolo en honor a las víctimas de agresiones sexuales dentro de la Iglesia, una acción que evidencia su cercanía con las personas afectadas.
La crisis de abusos sexuales ha tenido un profundo impacto en la Iglesia católica francesa. Un inquietante informe publicado en 2021 reveló que alrededor de 330 mil menores fueron víctimas de abusos en instituciones vinculadas a la Iglesia en Francia desde 1950. Esta revelación alarmante provocó un clamor generalizado por justicia y reparación, llevando a los obispos a establecer mecanismos independientes para abordar las demandas de las víctimas, al tiempo que se comprometían a trabajar en la prevención de futuros casos.
Sin embargo, a pesar de estas iniciativas, continúan surgiendo denuncias de abusos vinculadas a diversas instituciones religiosas. Recientemente, algunas organizaciones de víctimas han manifestado su descontento debido a que la composición del grupo que se reunirá con el Papa ha generado críticas, alegando que no se incluyeron suficientes voces representativas. Las siete personas seleccionadas han asegurado que «dialogar no significa avalar» las decisiones de la Iglesia y que su encuentro con el Pontífice no implica que renuncien a sus exigencias de verdad, justicia y un sistema de reparación efectivo.
El viaje del Papa León XIV a Francia, que se lleva a cabo entre el 25 y el 28 de septiembre de 2026, representa un esfuerzo de la Santa Sede por abordar una de las crisis más severas que enfrenta la Iglesia contemporánea. La visita incluye paradas significativas en París, Lourdes y Metz, concluyendo con un discurso enfocado en la paz y Europa. Este contexto resalta la urgencia de reparar el daño causado y la necesidad de mantener un enfoque proactivo en la protección y apoyo a las víctimas de abusos, que han quedado atrapadas en una historia de dolor y sufrimiento.
















