El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha anunciado la implementación de una nueva regla que restringe la duración de las visas para estudiantes internacionales, visitantes de intercambio y periodistas, unas medidas que entrarán en vigor en los próximos meses. Esta normativa establece plazos concretos para las visas F, J e I, las cuales han permitido, en el pasado, que muchos individuos permanezcan en el país durante períodos prolongados sin una clara limitación. El Secretario del DHS, Markwayne Mullin, declaró que estas acciones son necesarias para asegurar un mejor control sobre la población de extranjeros dentro de Estados Unidos.
Con la nueva regla, los titulares de visas F y J podrán permanecer en el país solo por la duración de sus estudios, con un límite máximo de cuatro años. Esto representa un cambio significativo dado que anteriormente, los estudiantes podían permanecer en Estados Unidos durante la duración de su programa académico y hasta tres años adicionales mediante un optativo de prácticas conocido como OPT. Mullin argumentó que esta nueva política es necesaria para evitar que los estudiantes se matriculen indefinidamente en cursos con el único fin de eludir la salida del país.
La implementación de esta regla tiene implicaciones importantes no solo para los estudiantes, sino también para aquellos en programas de intercambio cultural y para periodistas. La duración de las visas I será limitada a 240 días, y se establecerá un período de 90 días para los ciudadanos chinos. Este enfoque de limitar el tiempo de permanencia para los profesionales de los medios de comunicación representa una postura más estricta de la administración actual, que afecta a una comunidad que ha contado con tradiciones de movilidad y larga estancia en el país.
Además de limitar la duración de las visas, la nueva normativa acorta el tiempo que los titulares de visas F tienen para abandonar el país o cambiar su estatus después de graduarse, reduciendo este periodo de gracia de 60 días a solo 30 días. Esto podría generar dificultades adicionales para muchos graduados que buscan empleo en su campo de estudio dentro de un plazo tan corto. Este cambio podría impactar negativamente su capacidad de encontrar oportunidades laborales que, normalmente, facilitarían su transición hacia una visa H-1B sin problemas.
Finalmente, esta iniciativa se suma a otros esfuerzos de la administración Trump para restringir la migración y limitar el acceso de extranjeros en el país. Desde la reducción de las admisiones de refugiados hasta la imposición de costos más altos por visas de trabajo, estas medidas reflejan una política más amplia de inmigración que ha sido objeto de debate y controversia. Con la nueva regulación a la vista, muchos observadores esperan ver su impacto en el futuro de los estudiantes internacionales y la dinámica de los visitantes en Estados Unidos.















