Al menos 95 personas han perdido la vida y cientos más se encuentran desaparecidas tras las devastadoras inundaciones repentinas que han afectado a la región del Himalaya, específicamente a lo largo de la frontera entre Nepal y Tíbet. La situación se ha vuelto crítica en las regiones de Rasuwa, Nuwakot, Dhading y Gorkha, ubicadas al norte de la capital de Nepal, Katmandú. Según reportes oficiales, las inundaciones más severas han sido registradas a lo largo de los ríos Trishuli y Bhotekoshi, arrasando con comunidades enteras y dejando un paisaje de destrucción a su paso.
La Junta de Turismo de Nepal ha informado que un total de 384 personas están desaparecidas como consecuencia de las inundaciones, entre las cuales se encuentran 291 ciudadanos extranjeros y 91 ciudadanos nepalíes. Entre los desaparecidos se ha confirmado que 105 son de India, 12 son británicos y tres son de Estados Unidos. También se ha reportado la desaparición de al menos un ciudadano australiano, lo que ha elevado la preocupación internacional y ha llevado a las embajadas de varios países a emitir advertencias a sus ciudadanos en la región afectada.
La embajada de EE. UU. en Nepal ha instado a sus ciudadanos en las áreas de Rasuwa, Nuwakot, Dhading, Gorkha, Chitwan y Tanahun a mantener una distancia segura de los ríos y áreas vulnerables, y a buscar refugio en terrenos más altos. Además, la embajada ha señalado que está activamente trabajando para localizar a los estadounidenses reportados como desaparecidos. Este llamado se suma a los esfuerzos de las autoridades locales para gestionar la crisis humanitaria que ha surgido tras las inundaciones.
En respuesta a la emergencia, el primer ministro nepalí, Balendra Shah, se reunió con legisladores locales para abordar la magnitud de los daños y coordinar las operaciones de rescate. Según su oficina, el gobierno ha intensificado los esfuerzos de búsqueda y rescate, desplegando fuerzas de seguridad en las áreas más afectadas por el desastre. Se han reportado aún 79 miembros de las fuerzas de seguridad como desaparecidos, lo que complica aún más la situación de rescate en una región ya vulnerable.
Las consecuencias de las inundaciones se extienden más allá de la frontera de Nepal, afectando también la región del Tíbet en China, donde se ha reportado un deslizamiento de tierra que ha causado múltiples víctimas y personas desaparecidas. El presidente chino, Xi Jinping, ha ordenado acciones inmediatas para fortalecer las operaciones de búsqueda y rescate, así como para implementar medidas de monitoreo y alerta temprana ante futuros desastres naturales. Las imágenes de la devastación en la zona fronteriza reflejan la magnitud del desastre, con numerosos edificios siendo arrastrados por las corrientes desbordadas.
















