Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, ha comunicado en una reciente reunión que la compañía tiene la intención de solicitar prórrogas para la operación de sus centrales nucleares en España. Este anuncio refleja la posición de Iberdrola sobre la generación de energía nuclear, que Galán considera “segura, eficiente y esencial” en el contexto actual del mercado energético. La empresa ya ha iniciado los trámites para extender la vida útil de la central nuclear de Almaraz hasta el año 2030, y planea hacer lo mismo con otras instalaciones en el futuro cercano.
Durante su intervención, Galán argumentó que la energía nuclear es un pilar fundamental para asegurar la estabilidad del suministro eléctrico en el país. Aseguró que el mantenimiento de estas centrales no solo es crucial para evitar la dependencia de combustibles fósiles importados, sino que también juega un papel vital en la contención de los precios eléctricos. En su análisis, citó que los países europeos que han optado por desvincularse de la energía nuclear están experimentando precios más altos en su sistema eléctrico en comparación con España y Francia.
Los datos técnicos que Iberdrola ha evaluado apuntan a que las centrales nucleares en España podrían seguir operando de manera segura entre 60 y 80 años, siempre y cuando se cumplan las normativas de seguridad establecidas. Esto representa una oportunidad significativa para mantener ciertas plantas operativas que de otro modo estarían programadas para su cierre en un futuro cercano. La compañía enfatiza que todas las prórrogas solicitadas estarán sujetas a la estricta supervisión del Consejo de Seguridad Nuclear, asegurando que la integridad y la seguridad de estas instalaciones nunca se comprometan.
Galán también destacó la importancia de la energía nuclear dentro del mix energético nacional, que debe incluir también fuentes renovables y tecnologías de bajas emisiones. Esta combinación, argumentó, no solo refuerza la seguridad del suministro, sino que también ayuda a estabilizar los precios mayoristas de la electricidad. En su analogía, el presidente de Iberdrola citó que los países sin energía nuclear se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad económica, con precios de electricidad estructuralmente más altos que los franceses y españoles, dificultando su competitividad industrial.
En el ámbito financiero, Iberdrola ha presentado resultados excepcionales para el cierre de 2025, destacando un beneficio neto ajustado de 6.231 millones de euros, un incremento del 10,3% respecto al año anterior. Este crecimiento se atribuye en gran parte a la mezcla efectiva de generación nuclear y energías renovables, así como a la expansión de sus operaciones en mercados internacionales, particularmente en Estados Unidos y Reino Unido. Estos resultados demuestran la capacidad de la compañía para realizar inversiones estratégicas tanto a nivel nacional como internacional, garantizando su sostenibilidad y estabilidad financiera en un entorno energético en evolución.















