La Fiscalía ha iniciado una investigación por un proceso de compra de casi S/1.800 millones en EsSalud, relacionado con un decreto de urgencia que buscaba abordar la criticada escasez de medicamentos oncológicos en un contexto de crisis sanitaria. Esta indagación pretende esclarecer posibles irregularidades surgidas en la ampliación de los pedidos iniciales, lo que ha generado un clima de preocupación entre los pacientes que padecen cáncer y que reportan dificultades severas para acceder a sus tratamientos adecuados.
De acuerdo a los documentos obtenidos por «Punto Final», EsSalud había detectado una ausencia crítica de 10 medicamentos oncológicos, entre los que se destacan carboplatino, paclitaxel, metotrexato e ifosfamida, para los cuales se había proyectado una inversión de S/6,5 millones. Sin embargo, en lugar de limitarse a estos insumos necesarios, el proyecto se expandió desmesuradamente para incluir 749 productos, gastando así una suma desorbitante de cerca de S/1.800 millones, lo que plantea serias dudas sobre la gestión y transparencia del proceso.
Los efectos de esta fallida compra se han visto reflejados en la vida de muchos pacientes de hospitales como Almenara, Sabogal y Rebagliati, quienes se han visto obligados a adquirir medicamentos de su propio bolsillo o han tenido que suspender tratamientos críticos. Desde varias organizaciones de pacientes han expresado su preocupación, enfatizando que el problema no radica en el alto costo de los medicamentos, sino en la incapacidad de la administración de realizar compras oportunas que aseguren el abastecimiento necesario.
Importante notar es que el decreto de urgencia fue recibido en la Gerencia General de EsSalud el 28 de mayo, coincidiendo con la destitución del gerente general Mariano Cuentas, quien se opuso a su firma. Su sucesor rápidamente firmó el documento, lo que llevó a la intervención de la Fiscalía, que allanó la sede de EsSalud dos días después. Posteriormente, se presentaron renuncias de destacados funcionarios como el entonces presidente ejecutivo, Luis Rosales, y Aurelio Orellana, señalado como uno de los promotores de esta iniciativa problemática.
En la actualidad, la Fiscalía sigue adelante con una investigación preliminar que se extenderá por ocho meses, en torno a presuntos delitos contra la administración pública. EsSalud ha manifestado que los funcionarios implicados ya no forman parte de la institución y que la nueva dirección colabora en las indagaciones y ha ordenado una auditoría externa. Sin embargo, los pacientes siguen esperando soluciones efectivas para el abastecimiento de los medicamentos que son vitales para sus tratamientos.
















