En Chiclayo, la preocupación por la seguridad de los menores se ha intensificado tras las recientes denuncias de abuso sexual contra escolares. La Policía Nacional del Perú se encuentra en la búsqueda de tres sujetos, señalados por su presunta participación en delitos contra la libertad sexual, que involucran a dos menores de 12 y 13 años en la región Lambayeque. Este alarmante caso ha llevado a muchos padres a cuestionar la seguridad de sus hijos en las instituciones educativas y en su entorno cercano.
La madre de una de las víctimas, identificada como A.C.H., acudió a la División de Investigación Criminal (Divincri) de Chiclayo para denunciar que su hija había sido víctima de tocamientos indebidos y violación. Según el acta policial, se detalla que Jorge Luis Soto de Los Santos, de 20 años, fue señalado como el principal sospechoso, encargado de recoger a la adolescente en su centro educativo, solo para llevarla a un lugar desolado donde fue agredida sexualmente. La denuncia ha puesto en marcha un serio protocolo de investigación por parte de las autoridades.
La gravedad de los hechos no se limita a un solo caso, ya que otra denuncia involucra a J.I.V., un adolescente de 17 años, quien supuestamente ultrajó a la menor mientras se realizaba una misa en su hogar. Este nuevo testimonio fue revelado tras un reconocimiento médico que mostró signos de defloración antigua en la menor. Este testimonio ha aumentado la urgencia de la intervención policial y de la Fiscalía Mixta de La Victoria, que ha asumido un rol crucial en la investigación.
Además, en la localidad de Mórrope, la Policía investiga un caso paralelamente. Marco Antonio Reuna Zavaleta, de 56 años, es buscado por presuntamente exhibir sus partes íntimas a una niña de 12 años. La alerta fue emitida por los representantes del Centro de Emergencia Mujer, quienes solicitaron patrullajes en la zona para garantizar la seguridad de la menor y localizar al acusado. Este incidente resalta la necesidad de una mayor vigilancia y cuidados en las comunidades, especialmente en cuanto a la protección de los niños.
Ante esta preocupante situación, las autoridades han manifestado su compromiso de actuar con rapidez y determinación. La Policía ha iniciado las diligencias pertinentes para esclarecer los hechos y dar con los culpables. La explotación y abuso infantil son realidades trágicas que afectan a la sociedad, y se hace indispensable la colaboración entre padres, educadores y policías para prevenir y combatir estos delitos. Se espera que, con una respuesta adecuada, se garantice la seguridad de los menores y se les brinde la protección que tanto necesitan.
















