Más de 50 toneladas de residuos sólidos fueron recogidas de la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca el domingo 27 de septiembre, en el marco de la campaña de limpieza denominada “Tambo Cañahua 2026”. Esta exitosa jornada de limpieza se centró en la jurisdicción del distrito de Yanahuara, evidenciando el compromiso de la comunidad con la conservación de este importante ecosistema. La actividad fue promovida por el municipio distrital, en colaboración con la Asociación Peruanamente, con el objetivo de revitalizar y proteger las bellezas naturales que alberga la reserva.
La jornada de limpieza convocó a cerca de 800 voluntarios, quienes llegaron de diversas instituciones de la región, incluyendo personal municipal, universidades, entidades públicas y privadas, organizaciones no gubernamentales e incluso representantes de las Fuerzas Armadas. Este gran número de participantes muestra el alto interés y la responsabilidad social que los ciudadanos tienen hacia la preservación de su entorno. La unión de esfuerzos resultó ser clave para abordar el problema de la acumulación de desechos en esta área de importancia ecológica.
Sergio Bolliger, alcalde de Yanahuara, compartió su satisfacción por los resultados de la jornada, señalando que, aunque se había proyectado recoger alrededor de 60 toneladas de residuos, la cifra final fue un 20% menor en comparación al año anterior, lo que consideró como una señal positiva en la lucha contra la contaminación. Este descenso en la cantidad de residuos recolectados podría ser interpretado como un indicativo de una creciente conciencia ambiental entre la población de la región, lo cual es un objetivo primordial del municipio.
Las labores de limpieza comenzaron a las 8:00 de la mañana, y se extendieron a lo largo de los kilómetros 95 a 115 de la vía interoceánica, abarcando 30 metros a cada lado de la carretera. Durante la actividad, los voluntarios se encontraron con una variedad alarmante de desechos, incluyendo neumáticos, botellas y bolsas de plástico, además de repuestos de vehículos y táperes de comida. Esta variedad de residuos refleja no solo el mal manejo de desechos a lo largo de la vía, sino también la necesidad de implementar programas continuos de educación ambiental.
La jornada concluyó pasadas las doce del mediodía, cuando las compactadoras de la Municipalidad llegaron para recoger las bolsas de basura recolectadas. Los materiales plásticos fueron enviados a una planta de reciclaje para su reutilización, mientras que el resto de la basura fue trasladado al botadero de La Pascana. Esta acción no solo ayuda a limpiar el entorno, sino que también fomenta un modelo de gestión de residuos más sostenible, al integrar la recolección de plásticos en el ciclo de reciclaje, apuntando a un futuro más limpio y ecológico para la región.
















