Dos personas en Pennsylvania han fallecido a causa del sarampión, marcando las primeras muertes reportadas por esta enfermedad en Estados Unidos en lo que va del año. El Departamento de Salud de Pennsylvania informó el 25 de agosto que estos individuos, quienes residían en el condado de Lancaster y no estaban vacunados, formaban parte de un brote significativo que ha dejado cientos de personas infectadas a nivel estatal. Esta situación ha alarmado a las autoridades, especialmente porque es la primera vez en 35 años que se registran muertes vinculadas al sarampión en Pennsylvania, una enfermedad que había sido casi erradicada en el estado durante tres décadas.
La Doctora Debra Bogen, secretaria de Salud de Pennsylvania, destacó la falta de familiaridad del público con el sarampión, enfatizando que muchas personas no comprenden la gravedad de la enfermedad. Con más de 2,700 casos reportados en Estados Unidos este año, el país está experimentando el número más alto de contagios desde que la enfermedad fue considerada eliminada en el 2000. Además, alarmantemente, en los últimos dos años se han diagnosticado más casos que los reportados en total desde el año 2000 hasta 2024.
El sarampión es una enfermedad viral muy contagiosa que puede resultar peligrosa, especialmente para niños pequeños, mujeres embarazadas y ancianos. Aunque algunos casos pueden ser leves, aproximadamente uno de cada cuatro pacientes infectados requiere hospitalización. Actualmente, no existe un tratamiento específico para el sarampión, lo que hace que la vacunación sea la herramienta más efectiva para prevenir la enfermedad. La vacuna MMR, que incluye la protección contra el sarampión, las paperas y la rubéola, tiene una eficacia del 97% para prevenir infecciones y sus posibles complicaciones.
Las tasas de vacunación han disminuido en las comunidades, y en el caso específico del condado de Lancaster, la cobertura de vacunación es alarmantemente baja, con menos del 88% de la población vacunada. Esta situación es preocupante, considerando que la comunidad amish, que representa una parte significativa de la población en esta área, tiene una tasa de vacunación contra el sarampión que se estima en el 25%. La disminución de la vacunación se ha visto agravada por la pandemia de COVID-19 y por la retórica anti-vacunas que se intensificó durante la administración Trump.
Los expertos han criticado la reciente orden ejecutiva del expresidente Trump, que aparentemente impulsaba la reducción en el número de vacunas administradas a los niños y sugería dividir la vacuna MMR en tres inyecciones separadas, a pesar de la falta de evidencia científica que apoye dicha medida. Profesionales de la salud han expresado su preocupación, afirmando que la orden ejecutiva es peligrosa y podría contribuir al aumento de casos de sarampión a medida que se aproxima la temporada de frío y gripe. Mientras tanto, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Academia Americana de Pediatría recomiendan que todos los niños reciban la serie completa de vacunas MMR para asegurar una adecuada protección contra esta enfermedad altamente contagiosa.
















