Héctor Vargas, presidente del directorio de la Coordinadora de Empresas de Transporte de Lima y Callao (CTU), ha manifestado que la instalación de cámaras de seguridad en los buses ya no resulta suficiente para disuadir los ataques de extorsionadores. En una reciente entrevista con RPP, Vargas expresó su preocupación por la adaptación de los delincuentes a las medidas de prevención actuales, señalando que los métodos de extorsión han evolucionado, lo que hace necesario repensar las estrategias de seguridad implementadas hasta ahora. «Las cámaras incluso ya fueron una historia que debió haberse implementado hace un tiempo, pero creemos que ya no ayudarían», afirmó, resaltando la necesidad de alternativas más efectivas para proteger a los conductores y sus unidades de transporte.
En este contexto, Vargas propuso la implementación de sistemas de pago sin contacto en los buses, como una solución innovadora para evitar que los conductores manejen dinero en efectivo durante sus recorridos. Según el dirigente, la adopción de esta tecnología podría ser un cambio significativo en la dinámica del trabajo de los conductores, ya que al eliminar el efectivo, se reduciría considerablemente el riesgo de extorsiones. «Estamos proponiendo que se implementen mecanismos dentro de los buses del pago sin contacto, de tal manera que alrededor de 20,000 o 22,000 unidades estén equipadas, permitiendo que los conductores no tengan efectivo en mano para ser víctimas de los delincuentes», indicó.
Además de su propuesta sobre los sistemas de pago, Vargas también cuestionó el Plan Escudo del Ministerio del Interior, argumentando que la aplicación de esta medida no presenta avances significativos. Según su opinión, este plan es simplemente una repetición de estrategias ya implementadas anteriormente, y no ha producido resultados diferentes a los que se obtuvieron hasta ahora. «Es más de lo mismo y una medida aislada. El Plan Escudo puede haber cambiado de nombre, pero en esencia es el mismo enfoque que se está usando desde el año pasado», afirmó Vargas, poniendo en relieve la necesidad de un cambio más estructural en la estrategia de seguridad pública.
El dirigente del CTU se reunió el lunes pasado con el ministro de Transportes, Rafael Rey, para discutir la crisis de inseguridad que afecta al sector del transporte público en Lima y Callao. Durante el encuentro, Vargas solicitó la implementación de una «unidad de élite», cuya creación fue aprobada por ley en noviembre de 2025. «Para nosotros es un tema central y puntual… Estamos hablando de una medida que se necesita implementar efectivamente, ya que lo que vemos son solo soluciones pasajeras como el Plan Escudo», subrayó Vargas, haciendo hincapié en la importancia crucial de esta unidad para garantizar la seguridad de los conductores y usuarios.
Finalmente, la situación de inseguridad en el sector del transporte sigue generando preocupación entre los operadores y la comunidad. Las propuestas de Vargas reflejan una búsqueda por soluciones más sostenibles y efectivas, que no solo aborden la violencia y el crimen aislado, sino que transformen la manera en que se opera el transporte público en la ciudad. La implementación de sistemas de pago sin contacto y la creación de unidades especializadas son pasos que muchos en la industria consideran necesarios para atacar el problema de raíz y ofrecer un entorno más seguro para todos los que dependen del servicio de transporte público en Lima y Callao.
















