Las clases presenciales reiniciaron hoy jueves en la mayoría de las instituciones educativas de Tacna, luego de haber enfrentado severas inclemencias climáticas que causaron daños en aproximadamente el 50% de las escuelas de la región. A raíz de esta situación, se implementaron diversas medidas de seguridad para garantizar la protección de los estudiantes durante su regreso a las aulas. Las autoridades educativas y los directores de los planteles han estado trabajando arduamente para llevar a cabo reparaciones urgentes y también han solicitado apoyo a las entidades competentes para abordar los daños sufridos.
En la emblemática institución educativa Coronel Bolognesi, el panorama fue optimista, ya que las clases se desarrollaron con normalidad tras realizar trabajos de reparación, incluyendo la remoción de la malla Raschel que había colapsado por las intensas lluvias. En el colegio Gregorio Albarracín, aunque también se reanudaron las actividades educativas, se prohibió el acceso al patio donde la malla había cedido, garantizando así la seguridad de los niños mientras se realizan las adecuaciones necesarias. El director, Néstor Constancio Zárate, se reunió con las juntas directivas de los salones para establecer un plan de trabajo conjunto que permita abordar los problemas existentes y restablecer la normalidad lo más pronto posible.
En un caso más complicado, la institución educativa inicial Lourdes Vildoso de Gambeta, ubicada en la urbanización Monteverde, gestionó un horario de clases acortado de 9 a 12 horas, debido a un fallo eléctrico que afecta la zona. Según reportes de los padres, la instalación eléctrica de un poste frente a la entrada del jardín de niños sufrió una quemadura y ha complicado el inicio del año escolar. La directora Carmen Vargas ha solicitado la urgente intervención del servicio de Electrosur para reparar el problema que continúa causando temor entre los padres y afectando el aprendizaje de los pequeños.
Los padres de familia que han visto afectadas a sus instituciones educativas han alzado la voz para reclamar a las autoridades locales un cambio total en la infraestructura escolar, citando la caída de la malla Raschel en el centro de educación inicial Santa Rosa como un caso emblemático. La preocupación por la seguridad de sus hijos es apremiante, y se exigen respuestas rápidas y eficaces por parte de las instancias responsables para evitar futuros inconvenientes. Estos reclamos reflejan el descontento creciente entre los padres de familia que ven cómo las inclemencias del tiempo han afectado significativamente el entorno educativo.
El regreso a clases en Tacna se ha visto marcado por la tensión entre la necesidad de educar y las preocupaciones por la seguridad de los estudiantes. Con la reapertura de las aulas, la comunidad educativa se enfrenta ahora al desafío de reconstruir la confianza entre padres, alumnos y maestros, mientras que las autoridades trabajan para asegurar que se implementen las mejoras necesarias en las estructuras educativas afectadas. La solidaridad entre los padres y el personal educativo será clave en la búsqueda de soluciones efectivas que eviten que situaciones como las recientes se repitan en el futuro.
















