El presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, tomó la palabra ante la Cámara de Diputados para aclarar que el Ejecutivo no optará por la figura de la cuestión de confianza para obtener la aprobación de las facultades legislativas que planea solicitar al Parlamento. Esta declaración se realizó en el contexto de la presentación de la Política General del Gobierno, donde el premier delineó su enfoque basado en el diálogo y la cooperación con las diversas bancadas del Congreso.
Durante su intervención, Galarreta enfatizó la importancia de establecer un diálogo constructivo y directo con los representantes parlamentarios. Afirmó que su gestión buscará construir consensos a través de argumentos técnicos y políticos, evitando así el uso de mecanismos de presión que podrían afectar la estabilidad del Gobierno. Esta estrategia refleja un intento por acercarse a los distintos sectores políticos y disminuir las tensiones que han caracterizado la escena política en los últimos meses.
El premier también advirtió sobre los riesgos de fomentar confrontaciones políticas, las cuales podrían conducir a censuras, disoluciones parlamentarias o incluso elecciones anticipadas. Galarreta subrayó que tales escenarios distraerían a la administración de su enfoque en abordar cuestiones apremiantes que afectan a la población, como la necesidad de acceso al agua potable y la mejora en los servicios de salud, temas que considera prioritarios en su agenda de gobierno.
Además, Galarreta hizo hincapié en que la solicitud de facultades legislativas no debe ser percibida como un intento de restringir derechos o beneficios laborales. En este contexto, recordó la propuesta del anterior gobierno de Keiko Fujimori, que busca elevar la remuneración mínima vital a 1.300 soles, reafirmando que el Ejecutivo está comprometido en proteger los derechos de los trabajadores mientras persigue sus objetivos legislativos.
Finalmente, el premier Galarreta anunció la creación de oficinas de seguimiento en Palacio de Gobierno que estarán encargadas de supervisar el cumplimiento de las promesas y metas establecidas por el Ejecutivo. Estas oficinas utilizarán herramientas de monitoreo y control de gestión para asegurar que los compromisos asumidos durante este quinquenio avancen de manera efectiva, lo que representa un esfuerzo por fortalecer la confianza pública en la gestión del gobierno.
















