Las tensiones en Huancayo aumentan tras la intrusión de los pobladores de Pariahuanca en la sesión del concejo municipal, donde decidieron encadenarse para exigir la finalización del techo de la obra de césped sintético, que hasta el momento ha costado más de un millón de soles. La ciudadanía, cansada de promesas no cumplidas, mostró su descontento y pidió la pronta intervención del alcalde Dennys Cuba, quien se había comprometido a concluir este proyecto que es vital para la comunidad.
Además de la obra en Pariahuanca, los habitantes de Uñas Bajo también alzaron su voz por la desesperante situación de sus calles, que actualmente se encuentran en condiciones deplorables: levantadas, con polvo y agujeros. La falta de pavimentación integral ha generado un ambiente insalubre y peligroso, afectando especialmente a los niños quienes se ven obligados a permanecer en casa debido al riesgo de accidentes.
Mario Torres Mantari, secretario del proyecto en Pariahuanca, enfatizó la urgencia de culminar el techo de césped sintético y recordó que la inversión local es considerable. Las promesas del alcalde Dennys Cuba parecen desvanecerse ante la creciente insatisfacción de los ciudadanos. «Estamos exigiendo que se termine el techo del césped sintético, que es crucial para el desarrollo deportivo y social de nuestra comunidad», destacó Torres.
Por su parte, Fernando Vilca, dirigente de los vecinos de Uñas Bajo, expresó su frustración tras visitar hace 20 días a la gerente de obras, quien prometió que las labores de pavimentación comenzarían en breve, pero hasta la fecha, no se ha visto ningún avance. «Como dirigentes, nos encontramos en una posición complicada porque no sabemos cómo responder a las inquietudes de los vecinos que sufren día a día esta situación», mencionó Vilca.
La reactivación de estas obras, financiadas a través del Programa Mi Vivienda, se ha visto obstaculizada por la falta de firma de una adenda adicional, según lo indicado por el gerente municipal, Joshelim Meza. La ausencia de acciones concretas, a tres meses de haber colocado la primera piedra el 16 de febrero, ha llevado a los vecinos a tomar medidas drásticas, como la protesta en el concejo municipal, buscando así que sus necesidades sean atendidas a la brevedad.
















