El pasado martes 28 de julio de 2026, la ciudad de El Aaiún fue testigo de un importante encuentro entre el consejero político de la Embajada de Estados Unidos en Marruecos y representantes del movimiento Saharauis por la Paz. Este encuentro se enmarca en una nueva ronda de contactos bilaterales que tienen como objetivo abordar la compleja situación del Sáhara Occidental, un territorio que ha estado en conflicto durante décadas. La reunión se llevó a cabo en la residencia de Mohamed Lemine Nafa, un destacado miembro de la Comisión Política Permanente de la organización, y reunió a varios líderes del movimiento, quienes presentaron su visión sobre la resolución del conflicto y los avances realizados durante los últimos seis años.
Durante la reunión, los representantes de Saharauis por la Paz expusieron detalladamente los hitos significativos de su trayectoria como movimiento pacifista. Destacaron la importancia de ser incluidos en el proceso de negociaciones promovido por las Naciones Unidas, argumentando que su organización representa una voz legítima y comprometida con la búsqueda de soluciones pacíficas. El diálogo incluyó un intercambio de opiniones sobre la situación actual del expediente del Sáhara Occidental, donde los líderes saharauis enfatizaron que cualquier esfuerzo de negociación debe involucrar a todas las facciones y actores relevantes de la sociedad saharaui.
El consejero político de la Embajada estadounidense, por su parte, hizo hincapié en el firme interés de Estados Unidos por contribuir a la resolución del conflicto en el Sáhara Occidental. En su intervención, subrayó el rechazo de Washington a la perpetuación del statu quo, al tiempo que reafirmó el apoyo de su país a iniciativas que busquen revitalizar el proceso político hacia una solución duradera. Esta postura resuena con la creciente preocupación por la estabilidad en la región, y refleja un compromiso continuo por parte de Estados Unidos de mediar en el conflicto.
El diplomático estadounidense valoró altamente la labor de Saharauis por la Paz, describiéndolo como un actor esencial en la búsqueda de alternativas negociadas para el Sáhara Occidental. Su reconocimiento a la organización se basa en la necesidad de fomentar la estabilidad y la seguridad regional, aspectos que ayudarían a avanzar hacia una solución diplomática. Al hacerlo, el consejero político dejó clara la intención de su país de favorecer un espacio de diálogo entre las diversas corrientes saharauis, en un intento por superar la confrontación histórica que ha dificultado previamente el proceso de paz.
Este encuentro forma parte de una serie de contactos que Estados Unidos ha venido llevando a cabo con el movimiento Saharauis por la Paz, después de que representantes de la organización se reunieran en Nueva York con embajadores permanentes de Estados Unidos, Francia y Reino Unido ante la ONU. Este tipo de diálogo se produce con el fondo de una próxima sesión del Consejo de Seguridad, dedicada a examinar la implementación de la Resolución 2797, que cuenta con un amplio consenso internacional hacia la búsqueda de una solución política y pacífica para la cuestión del Sáhara Occidental.













