La provincia de Ica ha sido sacudida por una serie de cuatro sismos en un periodo de menos de 24 horas, según los reportes oficiales del Instituto Geofísico del Perú (IGP). Estos temblores, que tuvieron magnitudes que variaron entre 3.6 y 4.0, se produjeron en una región conocida por su alta actividad sísmica debido a la interacción de las placas tectónicas de Nazca y Sudamericana. A pesar de la frecuencia y magnitud de los movimientos, las autoridades han confirmado que no se han reportado daños materiales ni tampoco heridos en la población.
El primer sismo se registró la noche del lunes 13 de julio, a las 9:55 p.m. con una magnitud de 3.7 y una profundidad de 38 kilómetros, cuyo epicentro se localizó a 87 kilómetros al suroeste de la ciudad de Ica. Este incidente fue percibido en la escala de intensidad sísmica con valores de II-III, lo que indica que el temblor fue leve y no generó alarma entre la población local.
El día siguiente, el martes 14 de julio, la actividad sísmica continuó. El segundo sismo ocurrió a la 1:32 p.m. y alcanzó una magnitud de 3.6 a una profundidad de 63 kilómetros. Su epicentro fue ubicado a 25 kilómetros al noroeste del distrito de La Tinguiña, siendo sentido también con una intensidad de II-III. Este temblor se suma al creciente registro de sismos en la provincia que, aunque comunes, mantienen a la población en alerta.
Poco después, a las 4:19 p.m. del mismo martes, se produjo un tercer movimiento telúrico de magnitud de 3.8, con su epicentro a 88 kilómetros al suroeste de la ciudad de Ica. Este sismo fue percibido con una mayor intensidad de III, lo que lo hizo un poco más notorio que los anteriores. Sin embargo, al igual que en los casos anteriores, no se reportaron daños ni afectaciones a la comunidad.
Finalmente, el cuarto y último sismo en este episodio sísmico ocurrió a las 7:33 p.m. de ese mismo martes y alcanzó la magnitud de 4.0, a una profundidad de 38 kilómetros y un epicentro también ubicado al suroeste de Ica. A pesar de la magnitud un poco superior, las autoridades han subrayado la importancia de mantener la calma entre los habitantes, recordando que no se han registrado daños ni emergencias relevantes. La continuidad de estos sismos en la región es un recordatorio del constante movimiento tectónico que caracteriza a la costa peruana.
















