En un momento clave donde se están produciendo cambios significativos en las posturas de varias potencias internacionales respecto al conflicto del Sáhara marroquí, Marruecos ha transmitido un mensaje contundente desde las Naciones Unidas, enfatizando que la gestión del conflicto está llegando a su término. El embajador marroquí ante la ONU, Omar Hilal, durante su intervención en la conferencia regional del Comité de los 24 en Managua, subrayó que ha llegado el momento de avanzar hacia una solución definitiva basada en la propuesta de autonomía, bajo la soberanía marroquí. Esta declaración resalta un giro estratégico en la diplomacia marroquí en un contexto de creciente apoyo internacional a su iniciativa.
Hilal hizo hincapié en que el Consejo de Seguridad ha emergido como el único marco apropiado dentro de la ONU para abordar el conflicto del Sáhara, citando la Resolución 2797, que establece la autonomía como la unificación base para una resolución efectiva. Su insistencia en que la cuestión del Sáhara ya no debería formar parte de la agenda del Comité de los 24 señala una clara llamada a la comunidad internacional para que reevalué su postura. La afirmación de que el mantenimiento del conflicto en este foro se ha vuelto «obsoleto» refleja un cambio en la dinámica internacional que, según Marruecos, es necesario adoptar para avanzar hacia una resolución real.
El embajador también criticó los enfoques tradicionales, considerados evasivos y poco efectivos, que han prolongado la controversia durante años. En su discurso, hizo un llamado a Argelia y al Polisario para que se unan a un enfoque práctico y realista que tome en cuenta los nuevos vientos diplomáticos que han surgido en torno a la cuestión del Sáhara. Según Hilal, el momento exige de los actores involucrados un compromiso claro y decidido para acabar con la parálisis que ha caracterizado el conflicto, enfatizando la necesidad de una colaboración activa para un avance tangible.
Hilal subrayó de manera contundente que Marruecos ha avanzado de la fase de presentar su iniciativa hacia la exposición detallada de cómo se implementaría, destacando reuniones que se han llevado a cabo en centros diplomáticos como Washington y Madrid. Este enfoque busca revitalizar el proceso de negociaciones bajo los auspicios de la ONU y refleja la intención marroquí de concretar su propuesta de autonomía. A lo largo de su intervención, el diplomático hizo eco del creciente respaldo internacional que la iniciativa marroquí ha recibido, con más de 130 Estados miembros de la ONU apoyando la propuesta, lo que sugiere un cambio notable en la percepción del conflicto a nivel global.
Por último, el embajador Hilal subrayó la urgente necesidad de resolver la situación política, que ha exacerbado el sufrimiento humanitario en los campamentos de Tinduf y ha incrementado los riesgos de inestabilidad en la región del Magreb y el Sahel. La continuación del estancamiento no solo perjudica a los afectados directamente en los campamentos, sino que también evita la integración económica que la región tanto necesita. En un mensaje esperanzador, Hilal enfatizó que Marruecos sigue apostando por una solución consensuada que preserve la dignidad de todos los involucrados, reafirmando el compromiso del país por una paz duradera y equitativa en la región.
















