La situación de acoso escolar en la I.E. Afull de Lambayeque ha desatado una ola de preocupación entre padres de familia y la comunidad educativa. La madre de un estudiante manifestó que su hijo, un alumno de cuarto grado de secundaria, fue atacado por un grupo de compañeros en un incidente violento que supuestamente ocurrió dentro de las instalaciones del colegio. Según su relato, el menor fue rodeado y golpeado en la cabeza por varios agresores, lo que ha puesto de manifiesto la necesidad urgente de abordar el bullying en los centros educativos.
La denunciante, identificada como A. S.V., ha cuestionado la falta de acción y comunicación por parte de la dirección del colegio. Para ella, la ausencia de un reporte inmediato por parte de los docentes sobre la agresión a su hijo y el hecho de que el director minimizara la gravedad de los golpes ha generado un clima de desconfianza. «Mi hijo ha sido amenazado con no contar lo sucedido, pero al final fueron sus compañeros quienes lo alentaron a reportar el incidente», explicó S.V., resaltando la importancia de un entorno de apoyo y confianza en el colegio.
Frustrada por la respuesta de la institución, donde el director alegó que las cámaras de seguridad estaban dañadas y no podían servir de prueba del ataque, S.V. decidió presentar una denuncia formal ante la policía. «No podía quedarme de brazos cruzados mientras mi hijo sufría. Intentaré que este caso sirva de lección y prevenga futuros incidentes», agregó. Su resolución ha llevado a otras familias a hablar sobre experiencias similares, lo que indica una posible cultura de violencia que podría estar normalizada en la institución.
A raíz de estos hechos, la madre hizo un llamado a la administración del colegio para que tome medidas más severas contra el alumno agresor, quien, según ella, sigue causando miedo entre sus compañeros. «No puede continuar en este colegio, los alumnos ahora sienten temor de salir durante el recreo y van al baño acompañados. Pagué por una educación de calidad, no por una experiencia marcada por el miedo y el maltrato», enfatizó, reflejando el deseo de un ambiente escolar seguro y propicio para el aprendizaje.
El director del colegio, Alvaro Romero Peralta, afirmó que se trata de un caso aislado, aunque reconoció que se están tomando medidas para resolver la situación. Sin embargo, sus comentarios han sido recibidos con escepticismo por parte de algunos padres, quienes consideran que el acoso es un problema generalizado en la educación actual. Romero anunció que los estudiantes involucrados serán movidos de sección y que se tomarán acciones disciplinarias, pero muchos insisten en que esto no es suficiente y demandan una reformulación más profunda de las políticas contra la violencia escolar.
















