El sur de Yemen ha visto un resurgimiento del movimiento popular pacífico, evidenciado por las masivas manifestaciones y concentraciones en las plazas de Adén. Este movimiento está impulsado por un sentimiento de unidad entre los ciudadanos, quienes se han congregado para manifestar su apoyo al Consejo de Transición del Sur. Con la figura del general de división Aidarus al-Zoubaidi al frente, los asistentes han buscado reafirmar sus reclamaciones por la independencia y la restauración del Estado del Sur, destacando la importancia de su causa tanto en el contexto nacional como internacional.
En su primer discurso desde el pasado mes de enero, Al-Zoubaidi hizo hincapié en que el noveno aniversario de la Declaración del 4 de mayo no es un evento pasajero, sino un mandato histórico. El líder del Consejo de Transición del Sur instó a la población a mantenerse firme ante los desafíos actuales, subrayando la necesidad de una conciencia nacional que les permita proteger los logros alcanzados y rechazar cualquier intento de desviar la atención hacia conflictos menores que podrían debilitar su posición.
Al-Zoubaidi también criticó lo que describió como intentos organizados para reconfigurar el escenario político en el sur. Explicó que estos esfuerzos buscan vaciar la representación política del sur de cualquier legitimidad, sustituyéndola por entidades que no responden a la verdadera voluntad del pueblo. Su mensaje fue claro: el sur debe unirse para evitar caer en discursos vacíos y dialogar con quienes verdaderamente representan los intereses del pueblo sureño.
Además, el presidente del Consejo dejó en claro que la legitimidad solo puede provenir del pueblo, lo que implica que cualquier autoridad debe ser un reflejo de sus deseos y aspiraciones. En su discurso, enfatizó que los derechos de autodeterminación y la construcción de un Estado independiente son objetivos innegociables. Afirmó que la comunidad internacional debe reconocer estos fundamentos si aspira a contribuir a una paz duradera y justa en la región.
La importancia del movimiento popular pacífico fue reforzada por el teniente general Mahmoud al-Subaihi, quien afirmó que es fundamental proteger el derecho a la manifestación. La experiencia del movimiento popular en el sur, según él, ha demostrado ser un modelo de expresión civilizada y responsable en la búsqueda de derechos. Al-Subaihi instó a la población a seguir en la senda pacífica, resaltando que la lucha legítima debe hacerse con respeto al orden público y a la seguridad general, para así lograr cada una de sus reivindicaciones sin caer en la provocación y el desorden.












