Defensa de Europa: ¿Es posible la autonomía en el nuevo orden?

Estamos en plena Semana Grande de Europa, una fecha que recordar como el 9 de mayo, cuando se conmemora la Declaración Schuman. Este acto no solo simboliza el inicio de un proyecto histórico, sino que también marca el surgimiento de la Unión Europea tal como la conocemos hoy. En este marco, la Oficina en España del Parlamento Europeo ha organizado su tradicional seminario anual, titulado «La Defensa de Europa ante el Nuevo Orden Internacional», un tema que cobra especial relevancia en la actualidad dado el contexto geopolítico que se vive.

El seminario reunió a destacados europeos, entre ellos el influyente Javier Solana, exsecretario general de la OTAN y primer Alto Representante de la UE para la Política Exterior y de Defensa. Solana expresó su sorpresa y decepción ante las declaraciones de un presidente estadounidense que prioriza sus intereses sobre una historia compartida, recordando que la UE surgió de una iniciativa estadounidense para reconstruir Europa tras la Segunda Guerra Mundial. Este comentario encendió un debate profundo sobre la actual configuración de la relación transatlántica y la necesidad de Europa de redescubrir su soberanía.

El debate no solo incluyó a Solana, sino que también participaron eurodiputados y expertos en seguridad, quienes coincidieron en la imperante necesidad de que Europa desarrolle su autonomía estratégica. Según el general Miguel Ángel Ballesteros, Europa carece hoy de la capacidad necesaria para defenderse por sí misma, una afirmación que llamó la atención. Este hecho resalta la urgencia de que los países europeos aumenten la inversión y modernicen sus capacidades defensivas para dejar de depender de la protección estadounidense.

El embajador Nicolás Pascual de la Parte destacó que, a pesar del dinero disponible para inversiones en defensa, Europa se enfrenta a un mayor problema de voluntad política. La distancia tecnológica entre Europa y sus competidores globales, señalada en una media de diez años, será difícil de cerrar. Este retraso es un claro indicativo de que Europa aún no ha comprendido las implicaciones de confiar su defensa a terceros, lo que podría llevar a que se encuentre fuera de las conversaciones cruciales sobre el futuro mundial.

Finalmente, se subrayó la importancia de acelerar la «europeización» de la OTAN en vista de que Estados Unidos podría distanciarse, y la próxima cumbre de julio será un punto de inflexión vital. A pesar de la salida del Reino Unido de la UE, su participación en asuntos de defensa se mantiene sólida. El llamado de los panelistas fue a que, por encima de las lealtades nacionales, los líderes europeos deben reconocer la necesidad de unirse, comprendiendo que la seguridad y la capacidad de competir en el nuevo orden internacional depende de la cohesión y la determinación colectiva del continente.