Un avión de la Fuerza Aérea Colombiana se ha estrellado en el sur del país, concretamente en la provincia de Putumayo, lo que ha dejado un saldo trágico de al menos ocho personas fallecidas y más de 80 heridas. El incidente ocurrió el lunes, cuando un C-130 Hercules, destinado al transporte de tropas, se precipitó cerca de la localidad de Puerto Leguízamo, generando una gran preocupación entre las autoridades y la población local.
El comandante de la Fuerza Aérea, Carlos Fernando Silva Rueda, confirmó que a bordo del avión viajaban 114 efectivos del ejército, además de 11 tripulantes. En las primeras horas posteriores al accidente, equipos de rescate se movilizaron rápidamente al lugar para ayudar en la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros. Se logró rescatar a 48 personas que fueron trasladadas de inmediato a hospitales cercanos para recibir atención médica debido a sus heridas.
El gobernador regional, Jhon Gabriel Molina, fue el primero en reportar la cantidad de muertes confirmadas en el accidente. Al describir la escena, relató que se trataba de un evento profundamente trágico para la comunidad y el país en general. Los trabajadores de emergencia que llegaron a la zona eran visibles mientras buscaban entre los restos del avión, con la esperanza de encontrar más sobrevivientes. Las imágenes enviadas por medios locales muestran una columna de humo elevándose del lugar del siniestro.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, describió el accidente como «trágico» y expresó su profundo pesar por las víctimas. Según sus declaraciones, el avión estaba en el proceso de despegue cuando ocurrió el incidente, lo que plantea preguntas sobre las condiciones de seguridad. Las investigaciones están en curso para determinar la causa exacta del accidente, mientras la atención internacional se centra en las circunstancias que rodearon esta tragedia.
En medio de la conmoción, el presidente Gustavo Petro utilizó su cuenta en X para manifestar su consternación por el accidente, describiéndolo como «horrendo» y atribuyendo en parte la tragedia a «problemas burocráticos» que habían afectado la modernización del equipo de las fuerzas armadas. Prometió que no permitiría más retrasos y subrayó que las vidas de los jóvenes soldados están en juego. Este incidente ha reavivado el debate sobre la seguridad y la modernización de la aviación militar en Colombia.














