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Nemesio Oseguera Cervantes: El Funeral que Desató la Violencia

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Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho» y aclamado como uno de los narcotraficantes más temidos de México, fue enterrado en un ataúd dorado el lunes, marcando el final de una era violenta. Su entierro tuvo lugar tras su muerte en un tiroteo que involucró a sus guardaespaldas y a personal de las fuerzas especiales mexicanas, quienes habían sido desplegados para capturarlo a finales de febrero. Con 59 años y considerado el hombre más buscado de México, Oseguera dirigió el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), que se ha vuelto sinónimo de uno de los mayores desafíos para la seguridad pública en el país.

A medida que su familia daba el último adiós en el funeral, la violencia estalló en represalias por su muerte, con miembros del cártel incendiando vehículos y bloqueando carreteras en al menos 20 estados de México. La situación se tornó crítica cuando la Guardia Nacional fue movilizada en grandes cantidades para evitar que los brotes de violencia se agravaran durante la ceremonia, que tuvo lugar cerca de Guadalajara, el corazón del CJNG. Este evento no solo fue un homenaje a Oseguera, sino también una muestra del poder y la influencia que aún mantiene el cártel en la región.

Los preparativos para el funeral fueron ostentosos, con un flujo continuo de tributos florales, incluyendo uno elaborado en forma de gallo, emblema de su afición por las peleas de gallos. Según reportaron medios locales, cinco camiones fueron necesarios para transportar todos los arreglos florales que llegaron en su mayoría de manera anónima. Esta extravagancia en los homenajes refleja la manera en que Oseguera fue visto por muchos de sus seguidores, revistiendo su memoria con un aura casi de celebridad en un contexto de terror y violencia.

La ceremonia fue ambientada por música ranchera y narcocorridos, canciones que glorifican la vida de los narcotraficantes; entre las melodías, se interpretó «El Muchacho Alegre» mientras su ataúd dorado era llevado hacia la capilla del cementerio. Los asistentes, en su mayoría con rostros cubiertos por máscaras, siguieron el ataúd en un ambiente cargado de tensión y emoción. A diferencia de otras tumbas de líderes narcotraficantes, la sepultura de Oseguera era relativamente sencilla, lo que podría reflejar la incertidumbre que su muerte trae a su organización.

Bajo el mando de Oseguera, el CJNG expande su red criminal más allá de Jalisco, involucrándose en la producción y tráfico de drogas a gran escala. Su muerte ha sido considerada como una victoria por parte del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien enfrenta presiones tanto internas como externas, especialmente desde el gobierno de Estados Unidos. Sin embargo, los expertos advierten que el trono vacío dejado por Oseguera podría conducir a un incremento de la violencia a corto plazo, ya que diferentes facciones dentro del CJNG luchan por el control, lo que hace temer por una espiral aún mayor de conflicto en un país que ya ha visto demasiada sangre por la lucha contra el narcotráfico.