Sáhara marroquí: Nueva fase en negociaciones y el papel de la ONU

Image

Las negociaciones sobre el Sáhara marroquí han emprendido un nuevo rumbo, según un reciente informe emitido por António Guterres, secretario general de la ONU. Este documento, que ofrece un análisis pormenorizado del avance del proceso político durante el año 2026, resalta las rondas de negociación encabezadas por Staffan de Mistura, el enviado especial de Guterres. Las conversaciones han contado con la participación de Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania, y se han beneficiado de la mediación de Estados Unidos para reiniciar los contactos directos entre las partes, tras un prolongado estancamiento que duró casi siete años.

Durante una serie de reuniones de alto nivel llevadas a cabo en Washington y Madrid entre enero y febrero, se establecieron las bases para un diálogo renovado. Marruecos, en particular, presentó en la reunión de Washington una versión ampliada de su propuesta de autonomía de 2007, manifestando su disposición a colaborar con el Frente Polisario. Esta apertura por parte de Marruecos buscaba allanar el camino hacia una solución política que cumpla con los intereses de ambas partes. Por otro lado, el Frente Polisario introdujo sus propias ideas, sentando las bases para el desarrollo de un marco de discusión más elaborado.

En las reuniones de Madrid, se profundizó en aspectos más específicos, incluyendo la creación de un posible «Consejo de Transición». Este organismo se encargaría de gestionar procesos de transición y establecer un marco que facilite la negociación de una solución política justa y duradera. Temas críticos como las garantías internacionales, la reconciliación, la seguridad y los sistemas electorales fueron discutidos, reflejando la complejidad de las necesidades de ambas partes y el deseo de avanzar hacia una paz sostenible.

El diálogo continuó en una tercera ronda celebrada nuevamente en Washington, donde se exploró en mayor profundidad la idea del Consejo de Transición y otros elementos del marco propuesto. Fue en este contexto que se abordaron por primera vez cuestiones cruciales relacionadas con la soberanía y la autodeterminación. A pesar de que las diferencias entre las partes fueron evidentes, el enviado de la ONU enfatizó que cualquier solución debería adherirse a los altos estándares internacionales y garantizar una consulta significativa con los Saharauis, bajo la premisa de la autodeterminación.

El informe también destacó la persistencia de tensiones en el terreno, con incidentes de disparos y ataques aéreos que, aunque no obstaculizan directamente el proceso político, subrayan las dificultades que se enfrentan. En este sentido, las posturas internacionales han evolucionado, reflejando tanto el apoyo a la iniciativa marroquí de autonomía como la retirada del reconocimiento a la República Saharaui por parte de algunos países. Guterres, al finalizar su informe, instó a las partes a actuar de buena fe y a considerar la propuesta de autonomía como el camino más viable para lograr una resolución definitiva del conflicto.