El divorcio ante notario se ha consolidado en España como una alternativa rápida y eficiente para disolver matrimonios de manera amistosa. Según los últimos datos, el 15,9% de los divorcios de mutuo acuerdo se gestionó mediante escritura pública ante notario, evidenciando un crecimiento respecto al 13,8% del año anterior. Esta tendencia, que se inició con la introducción de esta opción en 2015, refleja un cambio significativo en la forma en que los ciudadanos, incluidos los extranjeros residentes, abordan el final de sus matrimonios. Este procedimiento ha demostrado ser especialmente ventajoso para parejas internacionales, dado que la escritura de divorcio emitida por un notario español es reconocida en el espacio europeo y puede ser apostillada para su uso en otros países.
Conforme a la Ley 15/2015 de Jurisdicción Voluntaria, el divorcio ante notario, comúnmente conocido como divorcio express, permite a los cónyuges disolver su matrimonio directamente frente a un notario, sin necesidad de pasar por la vía judicial. Para acceder a este procedimiento, se deben cumplir ciertas condiciones, como la espera de al menos tres meses desde la celebración del matrimonio y la ausencia de hijos menores de edad. Esto supone un ahorro de tiempo significativo, ya que la escritura de divorcio se inscribe en el Registro Civil el mismo día de la firma, produciendo efectos legales inmediatos.
Es importante mencionar que la asistencia de un abogado es obligatoria en este tipo de divorcio. Este abogado se encarga de redactar el convenio regulador, un documento crucial que establece los términos del divorcio, incluyendo cuestiones económicas y patrimoniales. Cabe destacar que un único abogado puede representar a ambas partes, lo que a menudo se traduce en un ahorro económico. El costo total de un divorcio ante notario en España ronda entre los 600 y 800 euros, incluyendo los honorarios del abogado y los gastos notariales, lo que lo convierte en una opción atractiva para muchas parejas que buscan una disolución rápida y sin complicaciones.
El procedimiento para llevar a cabo un divorcio ante notario es bastante ágil. Una vez que el convenio regulador es aceptado por ambas partes, los plazos para la firma en la notaría pueden variar de 2 a 10 días, dependiendo de la disponibilidad de agenda del notario. En caso de que uno de los cónyuges resida en el extranjero, puede otorgar un poder notarial específico, lo que elimina la necesidad de desplazarse físicamente a España. Esta flexibilidad es particularmente beneficiosa para matrimonios internacionales, lo que favorece aún más el uso de esta vía notarial.
La tendencia hacia el divorcio notarial parece destinada a crecer en los próximos años. Con un 80,5% de divorcios no contenciosos en 2025, es evidente que la mayoría de las rupturas se realizan de mutuo acuerdo y, dentro de este grupo, cada vez más parejas optan por la vía notarial. La rapidez, economía y menor tensión que ofrece esta alternativa son factores clave en su popularidad, especialmente en un contexto donde los tribunales experimentan crecientes retrasos. En este sentido, el divorcio ante notario se perfila como una solución eficaz para quienes desean poner fin a sus matrimonios de forma amigable y sin complicaciones judiciales.
















