La esperada visita de los Reyes de España a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, que se había planeado para el verano, se llevará a cabo finalmente entre los días 13 y 14 de octubre. Esta confirmación fue realizada por la Agencia EFE, que citó fuentes de la Casa Real Española. La visita, consensuada entre la Casa Real y el Gobierno, llega después de las tensiones generadas por la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta a finales de julio, lo que había llevado a cancelar la primera fecha programada.
Hasta el momento, los detalles sobre la agenda de actividades que llevarán a cabo el Rey Felipe VI y la Reina Letizia no han sido desvelados. Se espera que en los próximos días la Casa Real publique la programación oficial, que incluirá reuniones y visitas de los monarcas a diferentes instituciones y sectores locales. El Rey ha manifestado su entusiasmo por concretar esta visita, especialmente tras la inauguración del XII Foro Parlamentario Iberoamericano, donde ante los periodistas expresó su deseo de interactuar con la comunidad de Ceuta y Melilla.
El viaje de los Reyes es significativo no solo por ser la primera vez que Felipe VI y doña Letizia pisen estas ciudades como monarcas, sino también porque se produce justo dos décadas después de la última visita oficial de Juan Carlos I y doña Sofía en 2007. Aquel viaje fue polémico, ya que provocó una crisis diplomática con Marruecos, lo que resalta la sensibilidad política que hay en torno a estas visitas reales. En aquella ocasión, la situación llevó a la llamada a consultas del embajador marroquí en España y requirió una intervención diplomática para reestablecer la relación.
El Rey Felipe VI ha aprovechado su reciente encuentro con el presidente francés, Emmanuel Macron, para solicitar una mayor colaboración de los Estados miembros de la Unión Europea ante la crisis migratoria que enfrenta España, en particular en las ciudades de Ceuta y Melilla. Subrayó que la intrusión masiva de inmigrantes constituye un desafío significativo en cuestiones de seguridad y orden público, así como un problema humanitario que exige una respuesta coordinada a nivel europeo. Esta declaración pone de manifiesto la importancia que otorga el monarca a la cuestión migratoria en el contexto de las relaciones exteriores españolas.
Sin embargo, la inminente visita real también ha generado preocupación en Marruecos, donde se espera que se produzcan reacciones adversas, al igual que ocurrió en 2007. El Gobierno marroquí ha mostrado históricamente su desaprobación hacia estas visitas, considerándolas como afirmaciones de soberanía por parte de España. Las tensiones entre ambos países han ido en aumento en los últimos meses, y una visita oficial de los reyes podría intensificar estos roces diplomáticos. Tanto la oposición como los líderes locales en España han recibido favorablemente esta visita, señalando la importancia de reforzar la presencia del Estado en estas ciudades autónomas.
















